23/05/2018
Hoy mi mirada está puesta en los niños y en los jóvenes. Observo su desarrollo evolutivo, así como los factores que influyen en la formación de su personalidad y por ello escribo 10 recomendaciones para su bienestar físico, mental, emocional y espiritual.
1. Amor, orden y firmeza.
Cuando cada quien ocupa su lugar en la familia, el amor fluye en la dirección correcta, el pequeño sabe lo que se espera de él en un marco trazado con límites.
2. Disciplina respetuosa.
El arte de educar sin quebrantar o dañar la autoestima del niño.
3. Juego al aire libre.
El cerebro necesita oxígeno y movimiento para el mejor desarrollo de su cuerpo, músculos y huesos.
4. Ambiente tranquilo y positivo.
Bajo nivel de estrés y libre de violencia, que es aplicar agresión con una intención. Se vale mostrar enojo, pero controlado.
5. Inserción en las tareas comunitarias.
Promueve los valores como la solidaridad, el resoeto, la colaboración. La socialización prepara al niño para saber relacionarse con los demás.
6. Seguir tradiciones.
Esto da seguridad e identidad al niño. Saber que pertenece a un grupo cubre una necesidad importante.
7. Uso limitado de celular, tablet, computadora y dinero.
Que sean elementos secundarios y complementarios en el programa de actividades niño, lo principal es jugar, correr, saltar y reír. Enseñarles a usar el dinero sin caer en la trampa del consumismo.
8. Convivencia con mascotas.
Con ellos tendrá oportunidad de sentir ternura, empatía y aprenderá a cuidar a alguien, base del amor.
9. Alimentación equilibrada y natural. Consumo mínima de azúcar refinada para mantener sano y con peso adecuado su cuerpo.
10. Entretenimiento ecológico.
Días de campo para interactuar en ambientes naturales para que sienta la libertad. Caminatas, excursiones a balnearios de aguas termales. La naturaleza nos ofrece el mejor tratamiento para la salud.
Como papás y familia, sólo tienes que invertir tiempo, dedicación, atención, tu tiempo y cuidados a tus pequeños o jóvenes, verás los resultados al formar seres humanos que recibieron el mejor regalo de sus padres y que ninguna cantidad de dinero puede cubrir.