Centro Médico Tepeyac

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Contamos con una amplia gama de medicamentos en alopatía, homeopatía, y opciones alternativas, como naturopatía y otras de enfoque orientales.

05/04/2026

En materia de delitos sexuales...
En contra de menores de edad, el abordaje serio y responsable exige la participación coordinada de la Pediatría, la Psiquiatría y la Medicina Legal.

No es un tema opinable ni ideológico, es clínico, jurídico y profundamente humano.

La seducción infantil —entendida como forma de abuso— siempre es traumática.

No hay excepciones.

El menor carece de la madurez neuropsicológica y emocional para comprender, procesar o consentir cualquier interacción de carácter sexual proveniente de un adulto.

Desde un enfoque psicoanalítico, Jean Laplanche propone el concepto de “mensajes enigmáticos”: todo aquello que el adulto transmite —muchas veces de forma inconsciente— a través de gestos, actitudes, conductas o lenguaje, y que el niño recibe sin poder decodificar plenamente.

El infante, en su proceso de desarrollo, se ve obligado a intentar simbolizar esos mensajes, es decir, darles sentido; sin embargo, este proceso nunca es completo.
Lo que no logra simbolizarse queda como resto psíquico; ahí se instala la represión, y con ella, la base de conflictos inconscientes posteriores.

Por su parte, Sigmund Freud, en su teoría de la seducción infantil, plantea que el trauma no siempre se manifiesta de inmediato; se trata de una vivencia que rebasa la capacidad de comprensión del niño en el momento en que ocurre, pero que más adelante —cuando ya existe esa capacidad— irrumpe como un “cuerpo extraño interno”: algo ajeno que ataca desde dentro, generando angustia, síntomas y desorganización psíquica.

En términos claros, el niño no olvida; el niño no puede entender… y eso es precisamente lo que deja huella.

Este punto es clave para evitar errores comunes; no todo recuerdo infantil es un registro fiel de los hechos, pero tampoco es correcto reducirlo a simple fantasía.

Entre el evento real y el recuerdo adulto existe un proceso complejo de simbolización y represión; los llamados “recuerdos encubridores” o construcciones psíquicas no surgen de la nada: tienen su origen en algo que el niño efectivamente vivió, aunque no haya podido comprenderlo en su momento.

Aquí aparece una dificultad conceptual —lo que en filosofía se denomina aporía—, o sea,
una tensión entre considerar los recuerdos como invención o como copia exacta de la realidad.

La verdad clínica suele estar en un punto intermedio, y requiere análisis cuidadoso, no juicios simplistas.

En conclusión, el abuso sexual infantil no solo es un delito, es una agresión estructural al desarrollo psíquico; sus efectos pueden permanecer latentes durante años y manifestarse de formas complejas en la vida adulta.

Por eso, la prevención, la detección temprana y la intervención profesional no son opcionales.
Son una obligación ética, médica y legal.

En materia de delitos sexuales...    En contra de menores de edad, el abordaje serio y responsable exige la participació...
05/04/2026

En materia de delitos sexuales...
En contra de menores de edad, el abordaje serio y responsable exige la participación coordinada de la Pediatría, la Psiquiatría y la Medicina Legal.

No es un tema opinable ni ideológico, es clínico, jurídico y profundamente humano.

La seducción infantil —entendida como forma de abuso— siempre es traumática.

No hay excepciones.

El menor carece de la madurez neuropsicológica y emocional para comprender, procesar o consentir cualquier interacción de carácter sexual proveniente de un adulto.

Desde un enfoque psicoanalítico, Jean Laplanche propone el concepto de “mensajes enigmáticos”: todo aquello que el adulto transmite —muchas veces de forma inconsciente— a través de gestos, actitudes, conductas o lenguaje, y que el niño recibe sin poder decodificar plenamente.

El infante, en su proceso de desarrollo, se ve obligado a intentar simbolizar esos mensajes, es decir, darles sentido; sin embargo, este proceso nunca es completo.
Lo que no logra simbolizarse queda como resto psíquico; ahí se instala la represión, y con ella, la base de conflictos inconscientes posteriores.

Por su parte, Sigmund Freud, en su teoría de la seducción infantil, plantea que el trauma no siempre se manifiesta de inmediato; se trata de una vivencia que rebasa la capacidad de comprensión del niño en el momento en que ocurre, pero que más adelante —cuando ya existe esa capacidad— irrumpe como un “cuerpo extraño interno”: algo ajeno que ataca desde dentro, generando angustia, síntomas y desorganización psíquica.

En términos claros, el niño no olvida; el niño no puede entender… y eso es precisamente lo que deja huella.

Este punto es clave para evitar errores comunes; no todo recuerdo infantil es un registro fiel de los hechos, pero tampoco es correcto reducirlo a simple fantasía.

Entre el evento real y el recuerdo adulto existe un proceso complejo de simbolización y represión; los llamados “recuerdos encubridores” o construcciones psíquicas no surgen de la nada: tienen su origen en algo que el niño efectivamente vivió, aunque no haya podido comprenderlo en su momento.

Aquí aparece una dificultad conceptual —lo que en filosofía se denomina aporía—, o sea,
una tensión entre considerar los recuerdos como invención o como copia exacta de la realidad.

La verdad clínica suele estar en un punto intermedio, y requiere análisis cuidadoso, no juicios simplistas.

En conclusión, el abuso sexual infantil no solo es un delito, es una agresión estructural al desarrollo psíquico; sus efectos pueden permanecer latentes durante años y manifestarse de formas complejas en la vida adulta.

Por eso, la prevención, la detección temprana y la intervención profesional no son opcionales.
Son una obligación ética, médica y legal.

La glosofobia...    O ansiedad para hablar, es el miedo a hablar en público.    La palabra proviene del griego γλῶσσα gl...
31/03/2026

La glosofobia...
O ansiedad para hablar, es el miedo a hablar en público.

La palabra proviene del griego γλῶσσα glossa, es decir, la lengua, y φόβος fobos, miedo o temor; algunos de sus síntomas son:

- Ansiedad intensa, o simplemente la idea de tener que comunicarse verbalmente con cualquier grupo.

- Evitar eventos donde las personas asistentes centren su atención sobre esta persona.

- Físicos, náuseas, o sensación de pánico en estas circunstancias.

Los síntomas más específicos de expresión ansiedad pueden agruparse en tres categorías:
1) Física, 2) Verbal y 3) No verbal.

Los síntomas físicos resultantes del Sistema Nervioso Autónomo responden a la situación con una reacción de lucha o huida; estos síntomas incluyen oído agudo, aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de la presión arterial, pupilas dilatadas, el aumento de la sudoración, aumento de la ingesta de oxígeno, rigidez de cuello / parte superior de los músculos de la espalda y sequedad de boca.

Los síntomas son verbales, pero no se limitan a una voz tensa, un temblor de voz, y la repetición de "Umms" y "Ahhs" que tienden a una comodidad ansiosa en el orador; es una forma de expresión disfuncional ansiosa durante el discurso, en el que la intensidad de la reacción de lucha o huida impide el desempeño del individuo de manera eficaz.

Muchas personas aseguran tener estrés inducido por trastornos del habla que sólo se presenta durante el discurso público; algunos glosofóbicos han podido bailar o actuar en público, siempre y cuando no tengan que hablar, hablar (como en un juego), o incluso cantar, siempre y cuando no vean al público.

El origen de las causas de la glosofobia, algunas veces desconocidas, pueden ser atribuidas a:
= Uno o múltiples incidentes traumáticos, generalmente experimentados personalmente, pero a veces asociados con alguien, o
= Una lenta acumulación de evitar hablar en público con el tiempo hasta transformarse en una forma más grave de glosofobia o
= Una serie de creencias formadas tempranamente en la vida, algunas de las cuales tienen que ver con hablar (ejemplo: "lo que tengo que decir no es importante") y algunas de las cuales tienen que ver con la competencia y el fracaso (por ejemplo, voy a ser rechazado, no soy capaz).

Las causas de esta ansiedad son los pensamientos autodestructores que provocan situaciones de ansiedad; los pensamientos autodestructivos son pensamientos en los que el orador tiene imágenes de sí mismo, piensa que todo debe ser perfecto, y desea de completar su aprobación.

Las situaciones que provocan ansiedad son las que tienen gran importancia para el orador, las situaciones en las que él es el centro de atención y situaciones en las que el orador está en la situación de subordinado a la audiencia.

Hablar del gluten no es sencillo…    Y tampoco es un tema menor.    Durante años se ha reducido a “una moda” o a una sim...
26/03/2026

Hablar del gluten no es sencillo…
Y tampoco es un tema menor.

Durante años se ha reducido a “una moda” o a una simple molestia digestiva.
Error.
La realidad es más amplia, más seria y, sobre todo, más frecuente de lo que muchos creen.

El gluten no es una sola cosa, es un conjunto de proteínas presentes en cereales como el trigo, la cebada y el centeno (y sus variantes); y aunque hay confusión con la avena, en la práctica clínica el tema sigue siendo debatido y no siempre es tan “inocente” como parece.
Hoy sabemos que los problemas relacionados con el gluten no se limitan a la clásica enfermedad celíaca.

Existen tres grandes grupos bien definidos:

🔹 Alergia al trigo; poco frecuente, pero potencialmente grave.
Puede ir desde síntomas digestivos o cutáneos hasta cuadros respiratorios o incluso anafilaxia.

🔹 Trastornos autoinmunes.- Aquí entra la enfermedad celíaca, que no es solo intestinal: es sistémica, crónica y puede afectar prácticamente cualquier órgano; también incluye la dermatitis herpetiforme (la “celiaquía de la piel”) y la ataxia por gluten, una forma neurológica que puede dejar daño irreversible si no se detecta a tiempo.

🔹 Sensibilidad al gluten no celíaca es la más común… y la más ignorada; pacientes que no son celíacos ni alérgicos, pero que mejoran claramente al retirar el gluten y recaen al consumirlo.
Y aquí viene lo importante:
El gluten no solo puede afectar el intestino; muchos pacientes presentan síntomas que rara vez se asocian de entrada con la dieta:
• Fatiga crónica.
• Migrañas.
• “Niebla mental”.
• Dolor muscular o articular.
• Ansiedad o depresión.
• Problemas cutáneos.
• Trastornos neurológicos.

En consulta, esto se traduce en años de estudios, tratamientos fallidos y frustración… cuando el problema de fondo sigue sin tocarse.
Además, hay evidencia de que el gluten puede aumentar la permeabilidad intestinal y favorecer respuestas inmunológicas anómalas; esto abre la puerta a inflamación sistémica y a la asociación con múltiples enfermedades crónicas.

¿ Significa esto que todos deben dejar el gluten ?

No, por supuesto que no; pero sí significa que hay que dejar de subestimarlo.
Cuando un paciente no mejora, cuando los síntomas son persistentes, difusos o “inexplicables”, el gluten debe entrar en el diagnóstico diferencial; sin prejuicios, sin modas… con criterio clínico.

Porque diagnosticar a tiempo cambia todo:
menos complicaciones, menos sufrimiento y una calidad de vida radicalmente mejor.

Al final, no se trata de demonizar alimentos… se trata de entender al paciente.

¿ Tú qué opinas: estamos minimizando un problema real o exagerando su impacto ?

A pesar de que puede aparecer...    A cualquier edad, para muchos adolescentes y jóvenes representa casi una “maldición”...
16/03/2026

A pesar de que puede aparecer...
A cualquier edad, para muchos adolescentes y jóvenes representa casi una “maldición”; se trata del conocido:

- Acné -

El acné es una afección inflamatoria de la piel que provoca la aparición de granos o “barros”; estos pueden manifestarse como comedones cerrados (puntos blancos), espinillas negras, pápulas inflamadas, pústulas o incluso quistes dolorosos en casos más severos.
Todo comienza en los poros de la piel, que son pequeños orificios conectados a un folículo piloso; cada folículo contiene un vello y una glándula sebácea, encargada de producir sebo, una sustancia grasa que ayuda a mantener la piel lubricada y a eliminar células cutáneas viejas.

El problema surge cuando estas glándulas producen exceso de sebo; entonces los poros pueden obstruirse con grasa, células muertas y bacterias, formando un comedón.
Dependiendo de cómo se presente la obstrucción, pueden aparecer diferentes lesiones:
• Comedón cerrado (punto blanco): el poro permanece cubierto.
• Comedón abierto (espinilla negra): el contenido se oxida al contacto con el aire.
• Pápulas y pústulas: lesiones rojas e inflamadas.
• Acné nódulo-quístico: lesiones profundas, dolorosas y con riesgo de cicatriz.

Aunque es más frecuente durante la adolescencia, el acné también puede aparecer en adultos, en el pecho, espalda, rostro o incluso en recién nacidos; existe además una clara predisposición genética.
Entre los factores que pueden favorecer su aparición destacan:
• Cambios hormonales, especialmente en la pubertad.
• Ciclo menstrual, embarazo o uso de anticonceptivos hormonales.
• Estrés, que puede estimular la producción de sebo.
• Cosméticos o productos capilares muy grasos.
• Algunos medicamentos, como esteroides, testosterona o ciertos anticonvulsivos.
• Climas húmedos y sudoración intensa.
Durante años se culpó al chocolate o a los alimentos grasos; hoy sabemos que no son la causa directa.
Sin embargo, la evidencia científica actual sugiere que dietas con alto índice glucémico y exceso de azúcares refinados, así como el consumo elevado de lácteos, pueden empeorar el acné en personas predispuestas.

Desde el punto de vista médico, el acné suele clasificarse en cuatro grados de severidad (leve, moderado, moderadamente severo y severo), y con frecuencia aparecen combinados; de esa clasificación depende el tratamiento, que puede ir desde cuidados tópicos hasta terapias farmacológicas específicas.

La buena noticia es clara: el acné sí tiene tratamiento; lo importante es abordarlo a tiempo para evitar cicatrices físicas… y también emocionales.

11/03/2026

El dedo en garra es...
Una deformidad digital del pie caracterizada por una hiperextensión de la articulación metatarsofalángica (MTF) y flexión de las articulaciones interfalángicas proximal y distal.
El resultado es un dedo que adopta una forma arqueada similar a una garra; es una patología frecuente en la práctica clínica ortopédica y en podología, especialmente en adultos mayores.

Es una deformidad estructural o funcional en la que:
1. La articulación metatarsofalángica se encuentra extendida,
2. La articulación interfalángica proximal está flexionada y
3. La articulación interfalángica distal también está flexionada.
Esta triple alteración produce un dedo que se eleva en su base y se curva hacia abajo en su parte distal.

En su anatomía implicada y para entender la deformidad hay que considerar el equilibrio entre músculos extensores como el extensor largo de los dedos y el extensor corto de los dedos, cuya función es extender los dedos y dorsiflexionar el pie.
Este equilibrio de los extensores se da con los músculos flexores tales como el flexor largo de los dedos y el flexor corto de los dedos, que producen flexión de los dedos; además de los músculos intrínsecos del pie como los lumbricales y los interóseos.
Estos últimos músculos estabilizan la articulación metatarsofalángica.
El dedo en garra aparece cuando se pierde el equilibrio entre músculos intrínsecos debilitados y músculos extrínsecos dominantes.

Para entender su fisiopatología, el proceso ocurre generalmente en etapas:
1ra. Desequilibrio muscular por debilidad de los músculos intrínsecos → predominio de extensores y flexores largos.
2da. Hiperextensión metatarsofalángica donde el extensor largo tira del dedo hacia arriba.
3ra. Flexión interfalángica porque los flexores largos curvan las falanges.
4ta. Contractura que con el tiempo se vuelve rígido e irreductible.

Clasificación clínica:
- Dedos en garra flexibles son aquellos en los que la deformidad puede corregirse manualmente; esta es la etapa temprana.
- Dedos en garra rígidos son esos donde la deformidad ya no se corrige manualmente; existe fibrosis capsular y tendinosa.

Las causas más frecuentes son muchas:
• Alteraciones neurológicas.
• Neuropatía diabética.
• Lesiones nerviosas periféricas.
• Enfermedades neuromusculares.
• Enfermedades sistémicas.
• Diabetes mellitus.
• Artritis reumatoide.
• Factores mecánicos como el uso crónico de calzado estrecho y/o tacones altos.
• Pie cavo.
• Factores estructurales como el antepié ancho.
• Desequilibrios biomecánicos del pie.

Los dedos más afectados con mayor frecuencia son el segundo, el tercero y el cuarto dedos; el hallux raramente desarrolla esta deformidad.

De sus manifestaciones clínicas los pacientes suelen referir:
- Dolor al caminar.
- Callosidades dorsales.
- Helomas en la punta del dedo.
- Irritación por roce con el calzado.
- Dificultad para usar zapatos cerrados.
También aparecen hiperqueratosis, ulceraciones en casos avanzados y metatarsalgia secundaria.

Las complicaciones más importantes son:
+ Úlceras plantares (especialmente en diabéticos).
+ Infecciones.
+ Dificultad severa para caminar.
+ Alteración de la biomecánica de la marcha.

El diagnóstico es eminentemente clínico mediante la exploración física, aunque puede apoyarse en radiografías del pie en carga y la evaluación de deformidades asociadas.

El tratamiento es conservador y está indicado en fases iniciales:
✓ cambio de calzado (punta ancha).
✓ ortesis digitales.
✓ almohadillas plantares.
✓ infiltraciones.
✓ ejercicios de fortalecimiento intrínseco.
✓ control metabólico en diabéticos.
El tratamiento quirúrgico se aplica cuando la deformidad es rígida mediante la liberación tendinosa, artroplastia interfalángica, artrodesis y transferencia tendinosa; el objetivo es restablecer la alineación digital y eliminar el dolor.

Es sumamente importante e indispensable diferenciar de otras deformidades digitales, distinguirlo del dedo ma****lo y dedo en mazo, porque cada uno tiene patogénesis y manejo distintos.

✔ En síntesis, el dedo en garra es una deformidad progresiva causada por desequilibrio muscular y factores biomecánicos, que inicia como alteración funcional y puede terminar en deformidad estructural dolorosa si no se corrige.

El dedo en garra es...    Una deformidad digital del pie caracterizada por una hiperextensión de la articulación metatar...
11/03/2026

El dedo en garra es...
Una deformidad digital del pie caracterizada por una hiperextensión de la articulación metatarsofalángica (MTF) y flexión de las articulaciones interfalángicas proximal y distal.
El resultado es un dedo que adopta una forma arqueada similar a una garra; es una patología frecuente en la práctica clínica ortopédica y en podología, especialmente en adultos mayores.

Es una deformidad estructural o funcional en la que:
1. La articulación metatarsofalángica se encuentra extendida,
2. La articulación interfalángica proximal está flexionada y
3. La articulación interfalángica distal también está flexionada.
Esta triple alteración produce un dedo que se eleva en su base y se curva hacia abajo en su parte distal.

En su anatomía implicada y para entender la deformidad hay que considerar el equilibrio entre músculos extensores como el extensor largo de los dedos y el extensor corto de los dedos, cuya función es extender los dedos y dorsiflexionar el pie.
Este equilibrio de los extensores se da con los músculos flexores tales como el flexor largo de los dedos y el flexor corto de los dedos, que producen flexión de los dedos; además de los músculos intrínsecos del pie como los lumbricales y los interóseos.
Estos últimos músculos estabilizan la articulación metatarsofalángica.
El dedo en garra aparece cuando se pierde el equilibrio entre músculos intrínsecos debilitados y músculos extrínsecos dominantes.

Para entender su fisiopatología, el proceso ocurre generalmente en etapas:
1ra. Desequilibrio muscular por debilidad de los músculos intrínsecos → predominio de extensores y flexores largos.
2da. Hiperextensión metatarsofalángica donde el extensor largo tira del dedo hacia arriba.
3ra. Flexión interfalángica porque los flexores largos curvan las falanges.
4ta. Contractura que con el tiempo se vuelve rígido e irreductible.

Clasificación clínica:
- Dedos en garra flexibles son aquellos en los que la deformidad puede corregirse manualmente; esta es la etapa temprana.
- Dedos en garra rígidos son esos donde la deformidad ya no se corrige manualmente; existe fibrosis capsular y tendinosa.

Las causas más frecuentes son muchas:
• Alteraciones neurológicas.
• Neuropatía diabética.
• Lesiones nerviosas periféricas.
• Enfermedades neuromusculares.
• Enfermedades sistémicas.
• Diabetes mellitus.
• Artritis reumatoide.
• Factores mecánicos como el uso crónico de calzado estrecho y/o tacones altos.
• Pie cavo.
• Factores estructurales como el antepié ancho.
• Desequilibrios biomecánicos del pie.

Los dedos más afectados con mayor frecuencia son el segundo, el tercero y el cuarto dedos; el hallux raramente desarrolla esta deformidad.

De sus manifestaciones clínicas los pacientes suelen referir:
- Dolor al caminar.
- Callosidades dorsales.
- Helomas en la punta del dedo.
- Irritación por roce con el calzado.
- Dificultad para usar zapatos cerrados.
También aparecen hiperqueratosis, ulceraciones en casos avanzados y metatarsalgia secundaria.

Las complicaciones más importantes son:
+ Úlceras plantares (especialmente en diabéticos).
+ Infecciones.
+ Dificultad severa para caminar.
+ Alteración de la biomecánica de la marcha.

El diagnóstico es eminentemente clínico mediante la exploración física, aunque puede apoyarse en radiografías del pie en carga y la evaluación de deformidades asociadas.

El tratamiento es conservador y está indicado en fases iniciales:
✓ cambio de calzado (punta ancha).
✓ ortesis digitales.
✓ almohadillas plantares.
✓ infiltraciones.
✓ ejercicios de fortalecimiento intrínseco.
✓ control metabólico en diabéticos.
El tratamiento quirúrgico se aplica cuando la deformidad es rígida mediante la liberación tendinosa, artroplastia interfalángica, artrodesis y transferencia tendinosa; el objetivo es restablecer la alineación digital y eliminar el dolor.

Es sumamente importante e indispensable diferenciar de otras deformidades digitales, distinguirlo del dedo ma****lo y dedo en mazo, porque cada uno tiene patogénesis y manejo distintos.

✔ En síntesis, el dedo en garra es una deformidad progresiva causada por desequilibrio muscular y factores biomecánicos, que inicia como alteración funcional y puede terminar en deformidad estructural dolorosa si no se corrige.

La infertilidad es un problema...    Un problema médico, biológico y social de gran relevancia.    Se define clásicament...
09/03/2026

La infertilidad es un problema...
Un problema médico, biológico y social de gran relevancia.
Se define clásicamente como la incapacidad de lograr un embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin anticoncepción; en mujeres mayores de 35 años, muchos especialistas reducen el periodo de evaluación a 6 meses.
Desde la perspectiva clínica moderna —pero también desde la medicina tradicional bien fundamentada— es importante entender que no es una enfermedad única, sino un síndrome multifactorial.

En su dimensión epidemiológica y según la Organización Mundial de la Salud, entre 10 % y 15 % de las parejas en edad reproductiva presentan dificultades para concebir; una distribución aproximada de causas sería:
• Factor femenino un 35–40 %
• Factor masculino de 30–40 %
• Factores mixtos un 20 %
• Infertilidad inexplicada de 10–15 %
Un error frecuente en la cultura popular es atribuir la infertilidad exclusivamente a la mujer, cuando en realidad el factor masculino participa casi en la mitad de los casos.

Haciendo una clasificación clínica tenemos que, en la infertilidad primaria la pareja nunca ha logrado un embarazo y, en la infertilidad secundaria existe dificultad para concebir después de haber logrado al menos un embarazo previo.

Son varias las causas principales:

A) Factor femenino.

1. Los trastornos ovulatorios representan cerca del 25 % de los casos, sus causas más frecuentes son:
+ Síndrome de ovario poliquístico (la causa endocrina más común).
+ Insuficiencia ovárica prematura.
+ Hiperprolactinemia.
+ Trastornos tiroideos.
+ Alteraciones hipotalámicas (estrés, ejercicio extremo, bajo peso).
La fisiopatología más frecuente es la alteración del eje hipotálamo-hipófisis-ovario.

2. El factor tubárico está relacionado con daño en las trompas de Falopio; las causas más comunes son:
+ Enfermedad pélvica inflamatoria.
+ Secuelas de infecciones por Clamidia.
+ Secuelas de infecciones por Gonorrea.
+ Cirugías pélvicas.
+ Endometriosis.
La obstrucción tubárica impide el encuentro entre óvulo y espermatozoide.

3. La endometriosis afecta entre el 30 % y el 50 % de las mujeres infértiles; los mecanismos implicados son la inflamación pélvica crónica, la alteración inmunológica, la distorsión anatómica y la reducción de calidad ovocitaria.

4. El factor uterino está implícito en alteraciones estructurales como los miomas submucosos, los pólipos endometriales, las
sinequias uterinas (síndrome de Asherman) y las malformaciones congénitas.

5. Finalmente, la edad materna; la fertilidad femenina declina de forma acelerada después de los 35 años debido a disminución de la reserva ovárica, el aumento de aneuploidías y una menor calidad ovocitaria.

B). El factor masculino resulta ser igual de relevante que el femenino, sus principales alteraciones son espermáticas, evaluadas mediante espermatograma; los tipos son la oligospermia (bajo conteo), la astenospermia (baja movilidad) y la teratospermia (morfología anormal).
Las causas más frecuentes son el varicocele, las infecciones genitales, la exposición a toxinas, el calor testicular crónico y las alteraciones hormonales; el varicocele es la causa corregible más común.

C). La infertilidad inexplicada oscila entre el 10 y el 15 % de las parejas; éstas, presentan estudios aparentemente normales y las hipótesis actuales incluyen las alteraciones inmunológicas, la disfunción endometrial, las fallas en implantación y los defectos sutiles en gametos.

D). Finalmente, los factores ambientales y de estilo de vida; la fertilidad humana es extremadamente sensible a los hábitos.
Los factores perjudiciales son el tabaquismo, el alcohol, la obesidad, el estrés crónico, la privación de sueño, el sedentarismo y los contaminantes ambientales.
La obesidad, por ejemplo, altera la señalización de insulina, la producción de andrógenos y la función ovulatoria.

Para una evaluación diagnóstica, un estudio adecuado suele incluir:
A). En la mujer, historia ginecológica completa, perfil hormonal, ultrasonido pélvico, histerosalpingografía y evaluación de reserva ovárica (AMH).
B). En el hombre espermatograma, evaluación urológica, perfil hormonal y ultrasonido testicular.

El tratamiento, obviamente dependerá de la causa; existen tratamientos médicos como la inducción de ovulación, la corrección hormonal y el tratamiento de las infecciones en su caso.
Los tratamientos quirúrgicos son la corrección de varicocele, cirugía de endometriosis y la reparación tubárica.
Las técnicas de reproducción asistida incluyen la inseminación intrauterina y la fertilización in vitro; esta fue desarrollada por Robert Edwards, Premio Nobel de Medicina en 2010 por este avance.

En cuanto a su impacto psicológico, la infertilidad puede generar frecuentemente depresión, ansiedad, crisis de pareja y sentimiento de fracaso; diversos estudios muestran que el estrés emocional en parejas infértiles puede ser comparable al de enfermedades crónicas graves.

Desde una perspectiva moderna, hoy se entiende que la infertilidad no sólo es biológica, sino también socio-demográfica; los factores contemporáneos serían el retraso de la maternidad, los estilos de vida urbanos, la exposición a disruptores endocrinos y el descenso global de calidad espermática.
De hecho, varios estudios han documentado una disminución progresiva del conteo espermático en las últimas décadas.

✅ La infertilidad es un fenómeno complejo donde interactúan biología, edad, salud metabólica, ambiente y estilo de vida, llegando a una conclusión.
No se trata sólo de “no poder tener hijos”, sino de un indicador importante de la salud reproductiva y metabólica de la pareja.

La hernia hiatal, o del hiato...    Es una afección en la cual una porción del estómago asciende hacia el tórax a través...
04/03/2026

La hernia hiatal, o del hiato...
Es una afección en la cual una porción del estómago asciende hacia el tórax a través del hiato esofágico, un orificio natural ubicado en el diafragma — la capa músculo-tendinosa que separa la cavidad torácica del abdomen y que participa activamente en la mecánica respiratoria.
Existen principalmente dos tipos: la hernia hiatal por deslizamiento (la más frecuente, representando alrededor del 95% de los casos), en la que la unión gastroesofágica se desplaza por encima del diafragma; y la hernia paraesofágica, menos común pero más peligrosa, donde una porción del estómago se hernía junto al esófago sin que la unión se desplace, con riesgo de estrangulación.
Sus manifestaciones más típicas incluyen dolor torácico, regurgitación ácida y reflujo gastroesofágico, síntomas que con frecuencia se confunden con gastritis o patología cardíaca.
En casos más avanzados puede producir disfagia (dificultad para tragar), anemia por microhemorragias crónicas e incluso complicaciones respiratorias como asma o tos crónica por microaspiraciones.
La resolución definitiva se logra quirúrgicamente — la técnica más habitual es la fundoplicatura de Nissen, que refuerza el esfínter esofágico inferior —, aunque los síntomas mejoran notablemente con medidas posturales y de estilo de vida: evitar ropa ajustada en la cintura, no acostarse inmediatamente después de comer, elevar la cabecera de la cama y reducir el volumen de las ingestas.

¿ Medicamentos ?

Los inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol o el pantoprazol, y los antiácidos, alivian temporalmente la acidez pero no corrigen el defecto mecánico subyacente.
Su uso prolongado e indiscriminado no está exento de riesgos: déficit de magnesio y vitamina B12, mayor susceptibilidad a infecciones intestinales y, paradójicamente, hipersecreción ácida de rebote al suspenderlos abruptamente.
Ahora bien, la cuestión del reflujo resulta especialmente interesante; es tan frecuente que puede representar hasta una de cada cinco consultas al especialista en aparato digestivo.

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) se produce cuando el esfínter esofágico inferior — el mecanismo valvular que separa el estómago del esófago — pierde tono y permite que el contenido ácido ascienda hacia el esófago e incluso la faringe y la boca.
Las consecuencias incluyen pirosis (ardor retroesternal), esofagitis erosiva, y en casos de larga evolución, el llamado esófago de Barrett, una metaplasia de la mucosa esofágica que representa un factor de riesgo para el adenocarcinoma de esófago, razón por la cual no debe subestimarse ni automedicarse indefinidamente.
El eje estrés-reflujo: una relación bidireccional.- El estrés y los rasgos de ansiedad no solo agravan el reflujo: lo generan y lo perpetúan.
La acidez estomacal es el síntoma más reconocible, pero no toda persona ansiosa lo experimenta de igual manera; algunos presentan hipersensibilidad visceral sin aumento real de la acidez, lo que se denomina esófago hipersensible o pirosis funcional.
A nivel neuroquímico, los neurotransmisores implicados en la respuesta al estrés — como la acetilcolina, la histamina y el cortisol — incrementan la secreción de ácido clorhídrico y comprometen la integridad de la barrera mucosa gástrica, reduciendo la producción de moco protector y de prostaglandinas citoprotectoras.

Adicionalmente, el sistema nervioso entérico — el llamado "segundo cerebro", que regula la motilidad y la secreción gastrointestinal — responde directamente a señales provenientes del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal activado por el estrés crónico, alterando el vaciamiento gástrico y aumentando la permeabilidad mucosa.
El resultado es un círculo vicioso: el estrés exacerba el reflujo, el reflujo deteriora la calidad de sueño y el bienestar general, y ese malestar alimenta nuevamente la ansiedad.
Por tanto, considero elemental atender el estrés — y no solo como medida complementaria.
La tendencia actual en medicina es hacia la prescripción racional y la reducción del uso crónico de fármacos.
Un manejo adecuado del estrés puede disminuir significativamente — en algunos casos suprimir — la necesidad de medicación.
La hipnosis clínica cuenta con evidencia creciente en el tratamiento del síndrome de intestino irritable y la ERGE de componente funcional, con resultados sostenidos a largo plazo en reducción de síntomas y consumo de IBP.
Otros enfoques con respaldo científico incluyen la terapia cognitivo-conductual (TCC), las técnicas de mindfulness y la biofeedback, todos ellos orientados a modular la respuesta autonómica y reducir la reactividad del sistema nervioso entérico.
Algunos pacientes sanarán completamente al aprender a gestionar el estrés; otros, inevitablemente, requerirán intervención quirúrgica.
Pero jamás sabrás a qué grupo perteneces si no lo intentas primero.

Dirección

Sta Ana 182, Ex-ejido De San Francisco Culhuacán, Coyoacán
Mexico City
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Martes 9am - 8pm
Miércoles 9am - 8pm
Jueves 9am - 8pm
Viernes 9am - 8pm
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