12/11/2020
Queridos todos, antes de que se me olvide, quiero compartirles una mañana típica como pocas mañanas he tenido, siendo yo una persona con TDAH, Tedi (pa’ los cuates)
Abro el ojo después de haber dormido mal (lo cual es habitual en un Tedi), me caigo de la cama, le doy de desayunar a mi perra y desayuno yo.
Acto seguido me siento en la computadora a trabajar. No están mis lentes ¡maldita sea! Voy a mi recámara a buscarlos… nada.
Pero ahí recuerdo que necesito lavar ropa. S**o el bote de la ropa sucia, separo la ropa en montones (por color, obvio), pongo la lavadora.
Mientras atiendo el tema de la ropa, paso por el recibidor de la casa y observo (recuerdo) que se fundió el foco. Es un área oscura y en el día (cuando hay luz) es el mejor momento para cambiarlo.
S**o la escalera y el desarmador plano… ¡diablos!, necesito el desarmador de cruz. Necesito el banco para sacar los focos. Después de 20 subidas y bajadas de las escaleras, logro cambiar el foco. Y pues ya que la escalera está fuera, limpio la lámpara del baño.
Guardo la escalera, tiro el foco viejo, guardo la caja de los focos, guardo los desarmadores. ¡Todo bien y en orden!
¡Qué bonito! Al fin, después de una hora, me siento en la computadora a trabajar…. ¡los lentes! ¡MALDITA SEA!
Y antes de que me vuelva a distraer, los invito a seguirme para más historias con Tedi y a suscribirse en mi canal de Youtube donde subo videos sobre el cuidado de la salud mental y otras curiosidades-> https://bit.ly/youtbECP