Nuestro Objetivo: Mediante talleres y pláticas proporcionar herramientas y recursos personales que permitan al niño, adulto y adolescentes enfrentar las adversidades del medio. Evaluar a través pruebas psicológicas el desarrollo cognitivo, senso-perceptual y emocional de niños y adolescentes, con el fin de lograr un diagnóstico relevante que proporcione al individuo información para un posible
pronóstico y tratamiento o bien una orientación vocacional adecuada. Nuestra Misión: Mejorar el funcionamiento global de la persona. Nuestra Visión: Posicionarnos como grupo líder en México, en la realización de pláticas y talleres, así como en la aplicación y evaluación psicológica y vocacional. Justificación: Se considera importante la creación de un grupo de psicólogas dedicado a la impartición de talleres y pláticas, así como a la evaluación integral del niño y adolescente, la cuál engloba las habilidades, intereses, fortalezas y áreas de oportunidad. De igual forma son herramientas útiles ya que funcionan como un punto de partida en el desarrollo integral de la persona es decir, en su vida social, emocional y educativa. Justificación teórica
Los maestros mexicanos han tenido, en la última década, la necesidad de conocer las condiciones médicas que influyen en la conducta y habilidades de aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo, el proceso de actualización en el tema, se ve frustrado debido a la carga académica y la obligación de actualizarse en otras disciplinas. Aunado a esto, existe el problema de la información poco confiable, obtenida a través de los medios de comunicación (como prensa, televisión e Internet) y la búsqueda reducida de técnicas terapéuticas y educacionales con conocimiento real del problema (Garza-Morales & Barragán Pérez, 2006). Se ha observado que, en general, las escuelas en México otorgan una enseñanza dirigida a estudiantes “promedio” o “normales”, los cuales no presentan alteración o déficit en ningún aspecto de su desarrollo. Por lo cual, los niños que no se muestran dentro de este rango de normalidad están en riesgo de presentar problemas emocionales y de conducta que traen consigo bajo rendimiento y fracaso escolar (Jadue, 2002). Por ejemplo, si un niño obtiene bajas calificaciones, es probable que esto repercuta en su autoestima o que incluso genere problemas más graves de socialización como el bullying.