26/01/2026
Tomar agua no es un consejo wellness. Es una necesidad fisiológica.
El cuerpo humano está compuesto en más de un 60% por agua, y prácticamente cada proceso vital depende de ella. Desde la respiración celular hasta el movimiento muscular, el agua es el medio donde ocurren las reacciones químicas que te mantienen con vida y funcionando.
🧬 A nivel celular:
El agua mantiene el volumen de las células, permite el transporte de electrolitos y facilita la entrada de nutrientes como glucosa, aminoácidos y minerales. Sin suficiente hidratación, la célula pierde eficiencia, lo que se traduce en fatiga, menor concentración y bajo rendimiento físico.
🔥 En el metabolismo y la digestión:
El agua es clave para la producción de saliva, jugos gástricos y enzimas digestivas. Ayuda a la absorción de nutrientes en el intestino y al transporte de estos hacia los tejidos. Una hidratación adecuada también favorece el tránsito intestinal y puede reducir molestias como estreñimiento e inflamación.
💪 En el rendimiento físico:
El agua regula la temperatura corporal a través del sudor y permite la correcta contracción muscular. Incluso una deshidratación leve (1–2% del peso corporal) puede disminuir la fuerza, la resistencia y la capacidad de concentración, además de aumentar la percepción de esfuerzo durante el entrenamiento.
🧠 En el sistema nervioso:
El cerebro es uno de los órganos más sensibles a la deshidratación. Bajos niveles de agua pueden afectar el estado de ánimo, la memoria a corto plazo y la claridad mental, provocando sensación de cansancio o niebla mental.
🩺 En la eliminación de desechos:
Los riñones necesitan agua para filtrar toxinas y regular el equilibrio de sodio, potasio y otros electrolitos. Una ingesta adecuada apoya la salud renal y el equilibrio de líquidos en todo el cuerpo.