17/09/2025
Como la gran mayoría de ustedes sabe, estoy a favor de llevar una dieta equilibrada ya que proporciona al cuerpo los nutrientes esenciales que necesita para funcionar de forma óptima, haciendo desayuno, comida y cena.
Si bien no existe una manera perfecta de programar las comidas, hay evidencia que sugiere que comer la mayor parte de la comida más temprano en el día, cenar más liviano y dejar pasar 12 horas entre la cena y el desayuno (ayuno nocturno saludable)
puede tener algunos beneficios para la salud, incluida una mejor pérdida de peso y grasa visceral. Puede reducir la resistencia a la insulina disminuyendo el riesgo de diabetes tipo 2, entre otros.
¿Cómo funciona el ayuno nocturno?
Cuando dejamos de comer por un tiempo determinado entramos a la fase hipoglucémica. Es cuando el organismo utiliza, para producir energía, las reservas de glucosa que circulan por la sangre o bien se encuentran acumuladas en el hígado y en los músculos (en forma de glucógeno). Es bueno tener en cuenta que estás reservas duran, como máximo, dos días.
¿Cómo empezar a hacerlo?
Un ayuno nocturno tiene sentido si
tenemos en cuenta cómo funciona nuestro reloj biológico y nuestros ritmos circadianos (cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas).
Por ello, lo ideal sería cenar a las 8 de la noche y desayunar a las 8 de la mañana.
¿Todos podemos hacer este ayuno nocturno de 12 horas?
Casi todos.
Cualquier ayuno está contraindicado en quienes tengan un peso muy bajo (IMC por debajo de 20-25), diabetes tipo 1, insuficiencia hepática o renal, o están en periodo de convalecencia; y por supuesto durante el embarazo y lactancia.
Muy importante, ser supervisados por un médico.