01/01/2025
A la niña que tuvo que ser fuerte antes de tiempo...
Te enseñaron a no depender de nadie, a cuidarte sola, a ser fuerte cuando todo se derrumbaba a tu alrededor. Te volviste protectora de ti misma, porque en algún momento, había poco disponibilidad de tus cuidadores primarios o nadie más pudo hacer.
"Tu energia masculina fue tu escudo, y también sin darte cuenta tu prisión."
Aprendiste a controlar, a ser independiente, a no pedir ayuda. Esa fortaleza te protegió, y también te alejó de lo que más anhelas: el amor, el apoyo, el ser cuidado por otro.
Atraes a hombres ocupados emocionalmente en buena medida porque no habías tenido oportunidad de tomar consciencia
de tus heridas y cicatrices que aún no han sanado.
Sin darte cuenta, buscas a personas que confirmen lo que aprendiste de niña: que el amor es distante, que siempre tienes que luchar por atención. La niña herida sigue buscando la validación que no recibió porque así aprendió que se le amaba.
"Es hora de soltar el control y abrazar tu vulnerabilidad."
No tienes que hacerlo todo sola.
No siempre tienes que ser la fuerte.
Abre tu corazón a recibir, deja que alguien más te cuide. La verdadera fortaleza está en saber
cuándo dejar de luchar de resistirte.
"La sanación inicia cuando permites que esa niña interior exprese sus emociones."
Déjala llorar. Permítele sentirse vulnerable. Porque en esa vulnerabilidad hallarás la libertad para atraer un amor auténtico, que esté presente , disponible y que no te sientas sola.
"Mereces un amor que no te haga elegir entre tu fortaleza y tu vulnerabilidad."
No eres demasiado fuerte para ser amada. No eres demasiado independiente para aceptar amor.
Mereces un amor que te reconozca, que esté a tu lado y que te elija cada día.
Te mereces a ti.