Soluciones Sistémicas

Soluciones Sistémicas Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Soluciones Sistémicas, Servicio de salud mental, Niza 74/201, Mexico City.

Trabajamos en la difusión del PENSAMIENTO SISTÉMICO Y ESTRATÉGICO y en el conocimiento de las Configuraciones Familiares y Estructurales así como la Terapia Breve estratégica

01/02/2026
Las constelaciones permiten ver una situación con perspectiva.Actuar hacia la solución la transforma.A veces comprender ...
29/01/2026

Las constelaciones permiten ver una situación con perspectiva.
Actuar hacia la solución la transforma.

A veces comprender la historia ayuda.
Pero no siempre basta para generar cambio.
Las Constelaciones con Enfoque en Soluciones trabajan con objetivos claros, recursos disponibles y movimientos concretos de avance.

Entender el problema no siempre trae la solución.
Saber actuar, sí.

📌 MASTER CLASS — Constelaciones con Enfoque en Soluciones
Ideal para terapeutas, consteladores y personas interesadas en intervenir con mayor claridad y dirección.

🗓 Miércoles 4 de febrero
🕖 7:00 p.m.
💻 Vía Zoom
💲 $200
🎓 Exalumnos CECASH: sin costo
⚠️ Cupo limitado

Reserva tu lugar hoy.
📲 Informes e inscripción:
55 4135 4126
contacto@cecash.com.mx
https://chat.whatsapp.com/JINMraaEdyo8RKU8L0VkcP


Destacar
Soluciones Sistémicas

Ejemplo atendibke
29/01/2026

Ejemplo atendibke

Mientras conducía por Spring Street, en East Bridgewater, algo me llamó la atención de inmediato. A ambos lados de la carretera había entre doce y quince bolsas de basura blancas, completamente llenas. No era algo normal. Seguí avanzando hasta que, unos metros más adelante, vi a un joven —probablemente de unos veintitantos años— con un balde en la mano, recogiendo basura del borde del camino.
Reduje la velocidad al pasar, pero apenas recorrí media milla cuando sentí que no podía seguir sin hacer algo. Di la vuelta con el coche y regresé para preguntarle:
—¿Qué estás haciendo?
Él me sonrió con unos ojos amables y respondió con total naturalidad:
—Recogiendo la basura.
—¿Solo porque quieres? —le pregunté.
—Vivo a la vuelta de la esquina —me explicó—. Me gusta venir a pescar por aquí, pero siempre está lleno de basura. No hay casas en este tramo del camino, así que nadie lo limpia.
Le dije lo increíble que me parecía que estuviera gastando su propio dinero en bolsas de basura y dedicando toda su tarde de sábado a limpiar nuestro vecindario, especialmente considerando que yo vivo apenas a una milla de distancia. También le conté que no veía la hora de hablarle de él a mi tropa de Daisy Girl Scouts y mostrarles el ejemplo tan poderoso que estaba dando.
Le agradecí nuevamente, le pedí su nombre, permiso para tomarle una foto y me despedí.
Su nombre es Scott Quimby y vive en East Bridgewater. No estaba cumpliendo horas de servicio comunitario ni recibiendo reconocimiento alguno. Simplemente le importó lo suficiente como para actuar.
Con el Día de la Tierra a la vuelta de la esquina, llevemos con nosotros la historia de Scott. La próxima vez que veas un pedazo de basura en la calle, recógelo. Que la última colilla que tires por la ventana del coche sea realmente la última. Si no reciclas, es un buen momento para reconsiderarlo. Y si puedes, anima también a la empresa donde trabajas a hacer lo mismo.
A veces, cambiar el mundo empieza con algo tan simple como no mirar hacia otro lado.
Crédito: _Kathleen _Lynch

28/01/2026

Durante años, en Estados Unidos, las personas g**s usaban una pregunta para saber si podían confiar en alguien nuevo:

“¿Eres amigo de Dorothy?”

No hablaban de una amiga real.
No existía ninguna Dorothy esperando en casa.

Era una contraseña.

Si la otra persona entendía la pregunta, sabías que estabas a salvo.
Si no, cambiabas de tema y fingías normalidad.

La frase venía de El mago de Oz.
Dorothy era distinta, viajaba con otros que no encajaban y buscaba un lugar donde pudiera existir sin miedo.
Muchos se reconocieron ahí.

En una época en la que decir “soy gay” podía costarte el trabajo, la familia o la cárcel,
preguntar por Dorothy era más seguro que decir la verdad.

La Marina estadounidense llegó incluso a investigar quién era esa tal Dorothy,
convencida de que lideraba una red secreta de homosexuales.

Nunca entendieron que no era una persona.
Era un sistema para encontrarse sin exponerse.

No era una broma.
Era un escudo.

Servía para saber si podías hablar… o callarte.

Una comunidad aprendió a reconocerse en clave.
No por romanticismo.
Por miedo.

Alcanza tus objetivos honrando tus lealtades y usando tus recursosCuando los objetivos no se concretan, muchas veces no ...
28/01/2026

Alcanza tus objetivos honrando tus lealtades y usando tus recursos

Cuando los objetivos no se concretan, muchas veces no falta capacidad, sino claridad para reconocer las lealtades que nos sostienen y los recursos que ya están disponibles.

En este taller presencial trabajarás desde un enfoque sistémico y orientado a soluciones para desbloquear lo que hoy limita tu avance, fortalecer tu posición personal y actuar con mayor coherencia y libertad.

🗓 Sábado 31 de enero
⏰ 10:00 a 14:00 h
📍 Cupo limitado

Da el paso. Regístrate hoy mismo y comienza a actuar desde un lugar más sólido y consciente.

📞 55 4135 4126
✉️ contacto@cecash.com.mx

Soluciones Sistémicas CECASH

📲 Informes e inscripción vía WhatsApp: 55 4135 4126
https://chat.whatsapp.com/JINMraaEdyo8RKU8L0VkcP

Sexología Humanista CECASH


Destacar
Soluciones Sistémicas

26/01/2026

En el Yucatán de principios del siglo XX, donde el aire huele a henequén húmedo y el sol quema hasta las piedras, las mujeres vivían bajo una ley invisible: ser sombras de sus maridos. Pero en la casa de los Carrillo Puerto, el aire soplaba distinto. Allí nació Elvia, a quien todos llamarían más tarde la "Monja Roja del Mayab".

Elvia no se conformó con aprender a leer; fundó las "Ligas Feministas" en medio de la selva. Mientras los políticos de la capital discutían leyes en salones elegantes, ella recorría las aldeas mayas montada a caballo, hablando en lengua antigua con las mujeres que nunca habían salido de su cocina. Les hablaba de derechos, de salud y, por primera vez en la historia de México, de libertad reproductiva.

En 1923, Elvia logró lo imposible: fue una de las primeras mujeres elegidas para un cargo público en el país. Pero el camino estaba sembrado de espinas. Tras el as*****to de su hermano Felipe, el gobernador que la apoyaba, Elvia fue perseguida. Recibió amenazas de muerte, sus oficinas fueron saqueadas y tuvo que huir a la Ciudad de México escondida, dejando atrás su tierra pero llevándose consigo la semilla de la rebelión.

A pesar de que le anularon su triunfo y de que el país tardaría décadas en reconocer oficialmente el voto femenino, ella nunca se detuvo. Vivió con humildad, pero con una dignidad que hacía temblar a los poderosos. Decía que una mujer que sabe lo que vale es más peligrosa que un ejército entero.

Dicen que, en sus últimos años, Elvia se sentaba en los parques a observar a las muchachas que caminaban hacia la universidad con sus libros bajo el brazo. Sonreía en silencio, sabiendo que cada paso que ellas daban era, en realidad, un eco de los pasos que ella dio primero por los senderos polvorientos de Yucatán.

Los viejos del sur dicen que su espíritu aún recorre las selvas, susurrándole al oído a las niñas que no tengan miedo de ser las primeras, porque el destino no se espera, se conquista.

Excelente Pregunta
26/01/2026

Excelente Pregunta

En cada ciclo escolar se repite el mismo discurso: que los estudiantes actuales ya no aguantan nada, que todo les afecta, que cualquier límite los “rompe”. Se les llama “Generación de Cristal” con una facilidad que debería preocuparnos. Quienes estamos frente a grupo sabemos algo distinto: los alumnos siguen siendo alumnos. Se aburren, se equivocan, se enojan, se caen, se pelean, se reconcilian. Exactamente como lo hacíamos nosotros cuando éramos estudiantes.

Lo que sí cambió, y de forma evidente, es el actuar de muchos padres.

En el aula, el comportamiento estudiantil no es una novedad histórica. Siguen probando límites, siguen respondiendo a la autoridad y siguen aprendiendo cuando hay reglas comprensibles. El conflicto aparece después, cuando el límite escolar cruza la puerta de la casa.

Hoy, una llamada de atención genera molestia familiar. Una consecuencia formativa se interpreta como abuso. Un raspón en el recreo se convierte en queja formal. No porque el alumno no pueda manejar la situación, sino porque el adulto no tolera que su hijo atraviese experiencias que implican error, frustración o responsabilidad.

𝗣𝗮𝗱𝗿𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗿𝗲𝗰𝗹𝗮𝗺𝗮𝗻 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝘆 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗻 𝗽𝗼𝗰𝗼

Cada vez es más común que los padres reclamen sin investigar, sin preguntar y sin escuchar. La versión del hijo se asume como verdad absoluta. El docente queda automáticamente en el lugar del culpable. No hay intento de comprender el contexto del aula, ni de construir acuerdos.

El hijo no se equivoca, la escuela sí. Y cuando la familia actúa así, el alumno aprende rápido quién tiene el control real del conflicto.

𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗹𝗮𝗺𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝗮𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶ó𝗻 𝘀𝗲 𝘃𝘂𝗲𝗹𝘃𝗲 “𝗮𝗴𝗿𝗲𝘀𝗶ó𝗻”

En muchas escuelas, llamar la atención a un estudiante ya no es parte de la educación, sino un riesgo administrativo. Se pide “cuidar la forma”, “evitar problemas”, “mejor dejarlo pasar”. Así, el límite se diluye y la autoridad docente se debilita, por una sencilla razón, porque el sistema teme la reacción familiar. La escuela empieza a funcionar más como espacio de contención emocional para padres que como institución formativa para estudiantes.

𝗟𝗮 𝗱𝗶𝗿𝗲𝗰𝗰𝗶ó𝗻 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘃𝗲𝗻𝘁𝗮𝗻𝗶𝗹𝗹𝗮 𝗱𝗲 𝗾𝘂𝗲𝗷𝗮𝘀 𝗲𝘅𝗽𝗿é𝘀

Otro fenómeno cotidiano: los padres que no buscan dialogar con el docente. Van directo a la dirección. Exponen el caso como injusticia grave, exigen respuestas inmediatas y presionan para que haya sanciones… al adulto.

En muchos casos, ni siquiera saben exactamente qué ocurrió. No hubo intento de acuerdo, solo la necesidad de proteger al hijo de cualquier situación que lo confronte. Así, la gestión escolar se convierte en mediadora permanente de conflictos que podrían resolverse con diálogo y corresponsabilidad.

𝗟𝗮 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱𝗲𝗿𝗮 𝗳𝗿𝗮𝗴𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗲𝘀𝘁á 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗮𝘂𝗹𝗮

Cuando se habla de “Generación de Cristal”, vale la pena detenerse y mirar a los adultos. Padres que no permiten que sus hijos se caigan, se equivoquen, enfrenten consecuencias o escuchen un “no”. Padres que reclaman por todo y confían poco en la escuela.

Culpar al alumno resulta cómodo. Trasladar la responsabilidad al docente también. Ambas cosas evitan discutir lo central: un sistema que deja solo al profesorado frente a familias que no toleran que la educación implique dificultad.

El trabajo docente se vuelve injustamente cuestionado, el aprendizaje se debilita y la equidad educativa se resiente, porque no todas las escuelas ni todos los maestros tienen el mismo respaldo institucional para sostener límites claros.

Este tipo de análisis circula gracias al respaldo cotidiano de la comunidad educativa. Las interacciones, reacciones y apoyos dentro de la plataforma permiten que estas reflexiones sigan llegando a más docentes que viven situaciones similares en sus escuelas.

Compartir la publicación, reaccionar, comentar y respaldar el contenido ayuda a que estas experiencias no queden aisladas y se conviertan en conversación colectiva entre colegas.

La pregunta queda abierta para el debate profesional: ¿𝒒𝒖𝒊é𝒏 𝒆𝒔 𝒍𝒂 𝒗𝒆𝒓𝒅𝒂𝒅𝒆𝒓𝒂 𝒈𝒆𝒏𝒆𝒓𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒅𝒆 𝒄𝒓𝒊𝒔𝒕𝒂𝒍, 𝒍𝒐𝒔 𝒂𝒍𝒖𝒎𝒏𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒊𝒈𝒖𝒆𝒏 𝒔𝒊𝒆𝒏𝒅𝒐 𝒂𝒍𝒖𝒎𝒏𝒐𝒔 𝒐 𝒍𝒐𝒔 𝒂𝒅𝒖𝒍𝒕𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒑𝒆𝒓𝒎𝒊𝒕𝒆𝒏 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒂 𝒆𝒔𝒄𝒖𝒆𝒍𝒂 𝒆𝒅𝒖𝒒𝒖𝒆 𝒄𝒐𝒏 𝒍í𝒎𝒊𝒕𝒆𝒔 𝒚 𝒄𝒐𝒏𝒔𝒆𝒄𝒖𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂𝒔? Todas las opiniones son bienvenidas cuando se expresan con respeto, sin descalificaciones, insultos ni difamación.

Psicología Para Docentes

Fuentes de información:

Dubet, F. (2006). El declive de la institución. Barcelona: Gedisa.

Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía. México: Siglo XXI Editores.

Hargreaves, A., & Fullan, M. (2014). Capital profesional. Madrid: Morata.

Tenti Fanfani, E. (2009). La condición docente. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.

OCDE. (2019). TALIS: La profesión docente y el liderazgo escolar. París: OECD Publishing.

destacados

26/01/2026

Cuando constelas a partir de una pregunta bien planteada, pones en escena la situación problemática de un sistema, para el cual estás buscando soluciones funcionales.
Por eso es muy importante con qué preguntas empiezas y al mismo tiempo también es importante que definas claramente Cuál es el objetivo que quieres alcanzar.
En las constelaciones enfocadas en soluciones como las que practicaremos el próximo sábado 31 de enero podrás observar el efecto que tiene para las y los consultantes y para sus sistemas el plantear adecuadamente objetivos y preguntas sobre Cómo funciona la dinámica del sistema y cuáles son los cambios que requiere.

Para más informes comunícate al WhatsApp 55 41 35 41 26

¿Que pensar?
24/01/2026

¿Que pensar?

24/01/2026

En la escuela actual no se castiga. Y no, no es una postura ideológica del docente ni una moda pedagógica pasajera. Es una condición jurídica y pedagógica vigente. Cualquier acción que tenga como finalidad provocar sufrimiento, humillación, sometimiento físico o moral, o que se funde en la lógica de “pagar” por una conducta, está prohibida por el marco de derechos de niñas, niños y adolescentes y por el principio del interés superior de la niñez. Esto no es negociable ni interpretable a conveniencia de la familia o de la comunidad escolar.

Sin embargo, aquí comienza la contradicción: cuando la escuela actúa dentro de lo permitido (cuando no castiga, cuando no somete, cuando no expone) aparece el reclamo de las familias. Y no pocas veces el reclamo es el mismo: “lo están premiando”.

Tomemos el caso de la suspensión escolar. Desde el discurso jurídico y pedagógico vigente, la suspensión no es un castigo. No lo es porque no puede serlo. Se define como una medida excepcional, temporal y proporcional, orientada a interrumpir una dinámica de riesgo, proteger a terceros y generar un espacio de reflexión fuera del entorno escolar inmediato. Así lo establecen los lineamientos de convivencia escolar y los protocolos de atención a conductas graves. No se suspende para que el alumno “aprenda a obedecer”, se suspende porque la escuela agotó otras estrategias pedagógicas y necesita reordenar el contexto.

Pero la reacción de muchas familias revela otra cosa: cuando el alumno es suspendido, el adulto no asume su función formativa. No hay reflexión, no hay seguimiento, no hay trabajo educativo en casa. Hay permisividad. Hay descanso. Hay pantallas. Hay horarios laxos. Y entonces el adulto concluye que la escuela “premió” al alumno. No: quien convirtió la medida en premio fue la familia al renunciar a su autoridad.

Y aquí conviene decirlo sin rodeos: la escuela no puede suplir la función parental. No puede, no debe y no le corresponde. La corresponsabilidad educativa no significa delegación total. Que madres y padres trabajen no los exime de la responsabilidad formativa. El derecho laboral no cancela el deber de crianza. La falta de tiempo no elimina la obligación de poner límites.

Cuando algunos padres exigen que la escuela “ponga una sanción de verdad”, lo que están pidiendo en realidad es que el docente haga lo que ellos no quieren o no pueden hacer. Y lo piden, además, desde el desconocimiento legal. Barrer la escuela como sanción no es una estrategia educativa: es trabajo forzado encubierto. Obligar a un alumno a realizar labores de limpieza como consecuencia de una falta constituye una medida punitiva, estigmatizante y contraria al principio de dignidad humana. La limpieza no educa cuando se impone como humillación.

Tampoco es posible “vigilar” al alumno como si se tratara de un régimen correccional. La escuela no es un centro de detención ni un espacio de control permanente. El personal docente no es custodio ni policía. Exigir vigilancia personalizada implica desconocer la función pedagógica de la institución y coloca a los docentes en un riesgo legal evidente.

La paradoja es evidente: se exige autoridad a la escuela, pero se le niegan los instrumentos para ejercerla; se pide formación en valores, pero se rechaza el límite en casa; se reclama disciplina, pero se confunde disciplina con sometimiento. Y mientras tanto, el alumno aprende algo muy claro: que la responsabilidad siempre es de otro.

Desde la psicología educativa esto tiene efectos medibles. Cuando el adulto significativo evita asumir consecuencias y delega la función normativa, el menor no interioriza límites, sino que aprende a negociar, evadir o escalar el conflicto. Desde el derecho, la escuela queda atrapada entre la exigencia social y la restricción legal. Desde la gestión escolar, el resultado es desgaste institucional, deslegitimación de la autoridad docente y un clima escolar cada vez más frágil.

La escuela educa, sí. Pero educa en colaboración, no en sustitución. La suspensión puede ser un espacio formativo solo si la familia asume su parte. De lo contrario, no es un premio ni un castigo: es el síntoma de una renuncia adulta.

Y esa renuncia, por más que incomode decirlo, no es responsabilidad de la escuela.

𝑪𝒐𝒎𝒑𝒂ñ𝒆𝒓𝒂𝒔 𝒚 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒂ñ𝒆𝒓𝒐𝒔, 𝒔𝒊 𝒆𝒔𝒕𝒆 𝒕𝒊𝒑𝒐 𝒅𝒆 𝒂𝒏á𝒍𝒊𝒔𝒊𝒔 𝒍𝒆𝒔 𝒓𝒆𝒔𝒖𝒍𝒕𝒂 ú𝒕𝒊𝒍, 𝒍𝒆𝒔 𝒊𝒏𝒗𝒊𝒕𝒐 𝒂 𝒂𝒑𝒐𝒚𝒂𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒆 𝒆𝒔𝒑𝒂𝒄𝒊𝒐 𝒄𝒐𝒏 𝒆𝒔𝒕𝒓𝒆𝒍𝒍𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑭𝒂𝒄𝒆𝒃𝒐𝒐𝒌. 𝑺𝒖 𝒂𝒑𝒐𝒓𝒕𝒆 𝒑𝒆𝒓𝒎𝒊𝒕𝒆 𝒔𝒐𝒔𝒕𝒆𝒏𝒆𝒓 𝒆𝒍 𝒕𝒓𝒂𝒃𝒂𝒋𝒐 𝒅𝒆 𝒊𝒏𝒗𝒆𝒔𝒕𝒊𝒈𝒂𝒄𝒊ó𝒏, 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒖𝒓𝒂 𝒚 𝒂𝒏á𝒍𝒊𝒔𝒊𝒔 𝒄𝒓í𝒕𝒊𝒄𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒂𝒓𝒕𝒆 𝒂𝒒𝒖í, 𝒔𝒊𝒏 𝒆𝒅𝒖𝒍𝒄𝒐𝒓𝒂𝒓 𝒍𝒂 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒍𝒂𝒓 𝒏𝒊 𝒓𝒆𝒑𝒆𝒕𝒊𝒓 𝒆𝒍 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒖𝒓𝒔𝒐 𝒐𝒇𝒊𝒄𝒊𝒂𝒍. 𝑪𝒂𝒅𝒂 𝒆𝒔𝒕𝒓𝒆𝒍𝒍𝒂 𝒆𝒔 𝒖𝒏𝒂 𝒇𝒐𝒓𝒎𝒂 𝒄𝒐𝒏𝒄𝒓𝒆𝒕𝒂 𝒅𝒆 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒂𝒍𝒅𝒂𝒓 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒆𝒏𝒊𝒅𝒐 𝒊𝒏𝒅𝒆𝒑𝒆𝒏𝒅𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒑𝒆𝒏𝒔𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒅𝒐𝒄𝒆𝒏𝒕𝒆𝒔.

𝑨𝒒𝒖í 𝒍𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒋𝒐 𝒆𝒍 𝒍𝒊𝒏𝒌. fb.com/stars

Psicología para Docentes

Fuentes:

Congreso de la Unión. (2014). Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Diario Oficial de la Federación. [https://www.diputados.gob.mx](https://www.diputados.gob.mx)

Secretaría de Educación Pública. (2019). Lineamientos para la convivencia escolar en educación básica. SEP. [https://www.gob.mx/sep](https://www.gob.mx/sep)

UNICEF. (2018). Disciplina positiva en el hogar y la escuela. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. [https://www.unicef.org](https://www.unicef.org)

Carbonell, J. (2015). Pedagogías del siglo XXI: Alternativas para la innovación educativa. Octaedro.

Dubet, F. (2010). El declive de la institución. Gedisa.

Dirección

Niza 74/201
Mexico City
06600

Horario de Apertura

Lunes 9am - 5pm
6pm - 7pm
Martes 9am - 5pm
6pm - 7pm
Miércoles 9am - 5pm
6pm - 8pm
Jueves 9am - 5pm
6pm - 8pm
Viernes 9am - 5pm
6pm - 8pm

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Soluciones Sistémicas publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Soluciones Sistémicas:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram