16/11/2021
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Es verdad que las redes sociales nos dictan que hay que evitar el dolor, salir de pensamientos negativos, ser sonrientes, agradecidos, felices. Perdonar. Todo con la promesa del “brillarás” y todos te amarán por tu fuerza, tu vigor, tu entusiasmo, tu éxito; sin embargo se que muchas veces te pierdes, quieres llorar, gritas, te pones nerviosa, sientes ansiedad. Te encierras en ti misma y tus pensamientos te abruman.
Se que muchas veces te sientes sola, decepcionada una vez más. Te convences a ti misma que está bien estar sola, que no necesitas de nadie, aunque en realidad QUIERES y ANHELAS el Amor de alguien más.
Te conectas para sentirte “conectada”. Inviertes tiempo en fitness, haces ayuno intermitente, sigues a los de pensamientos positivos, te alejas de “ser toxica” y no te detienes, porque sabes que por dentro algo duele, duele mucho y si paras un poco te vas a encontrar con esa herida que busca tu atención.
Lo sé, a mí me ha pasado también…
Todos en este camino estamos aprendiendo a reconocernos y así aceptar nuestra extraña y original mente, nuestro mil-veces-roto corazón, nuestra imperfecta humanidad. A sanar nuestras heridas y crear nuevas formas de vincularnos con el mundo. A estar poco a poco con más disposición a abrazar afectuosamente los pensamientos más abrumadores, ruidosos, caóticos, inconvenientes y hasta violentos y dejarme sentirlo todo: el dolor, la rabia, el abandono, el terror, el cansancio y el éxtasis más gozoso. A estar en equilibrio y surfear las olas más elevadas.
¡Decide amarte!
Así que por hoy, RESPIRA AQUÍ. RESPIRA AHORA y si es necesario PIDE ayuda, SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE ESCUCHA!