30/03/2026
Cuando pasas la vida complaciendo, poco a poco te desconectas de lo que necesitas, sientes y deseas.
No porque no importe, sino porque aprendiste a priorizar a los demás para no perderlos.
Muchas personas que complacen no lo hacen por elección, sino por miedo: al conflicto, al rechazo o al abandono.
Y ese miedo casi siempre tiene historia.
El trabajo no es agradar mejor.
Es dejar de abandonarte para que otros se q
Con cariño
Pau