09/03/2026
💟 Hoy, en el 8M, miro las calles y siento un torbellino de emociones: rabia, fuerza, tristeza y miedo, pero también apoyo, sororidad y una esperanza que se niega a apagarse. Las calles se llenaron de cantos, consignas y voces que, durante demasiado tiempo, fueron obligadas a guardar silencio.
❤️🩹 Entre la multitud hubieron momentos que me conmovieron hasta lo más profundo: mamás que abrieron los brazos para quienes lo necesitaron o lo necesitaban en ese momento; niñas que, con carteles en las manos, exigen la pensión que sus padres nunca les dieron; mujeres en sillas de ruedas levantando sus letreros de apoyo, porque cuando ellas eran jóvenes no pudieron alzar la voz.
😪 Y lo entiendo. Muchas lo entendemos. Porque en algún momento de nuestras vidas hemos conocido alguna forma de violencia. Yo misma, cuando he vivido muchos tipos de violencia a lo largo de mi vida, por conocidos y desconocidos. ¿Qué mujer podría decir que nunca ha sentido miedo, injusticia y violencia?
💣 Por eso, cuando alguien se pregunta por qué las mujeres se manifiestan de esta forma, también vale preguntarnos con honestidad: ¿de qué otras maneras han sido realmente escuchadas?
🫂 Hoy abrazo a cada mujer que grita, a cada mujer que marcha, a cada mujer que acompaña… y también a cada una que aún no puede hablar.
🪷 Porque todas, absolutamente todas, forman parte de esta historia de resistencia, de memoria y de esperanza.