14/01/2026
El lenguaje no se enseña a la fuerza.
Se cultiva en el vínculo 🤍
Las palabras nacen primero del contacto visual, del tono de voz, de la atención plena y de sentirse escuchados. Cuando hablas con tus hijos mirándolos a los ojos, cuando nombras lo que hacen, lo que sienten y lo que observan, estás estimulando su lenguaje de forma profunda y respetuosa.
La conversación cotidiana —durante la comida, el baño, el juego o el camino a casa— es uno de los estímulos más poderosos para el desarrollo del lenguaje. No se trata de hablar “correcto” todo el tiempo, sino de hablar con presencia, paciencia y amor.
Leer juntos, cantar, contar historias, esperar su respuesta sin apresurarla y validar sus intentos de comunicación construyen un entorno seguro donde el lenguaje florece de manera natural.
✨ Cuando un niño se siente amado y escuchado, se atreve a expresarse.
👉 Cuéntame en los comentarios qué actividades o hábitos usas en casa para estimular el lenguaje de tus hijos. Compartir ideas también es criar en comunidad.