02/11/2025
🦁✨ El rugido de una orquesta que hace vibrar el alma
Asistir a “El Rey León” es reencontrarse con la magia del teatro en su estado más puro. Desde el primer acorde, la música envuelve, guía y da vida a cada movimiento, a cada sombra, a cada respiración del escenario.
Y detrás de esa fuerza invisible está Edgar Ibarra( ), su director musical, quien con entrega y calidez admirables logra que cada nota cobre sentido. Tuvimos la fortuna de conocerlo, de verlo dirigir con pasión y, sobre todo, de descubrir a la persona detrás del genio. ¡Incluso tuvo el amable gesto de firmar mi pequeño Pumba! 🐗💛
Y somos Jarochos, escuchar el mambo con Pumba no tuvo precio.
Además, fuimos los únicos espectadores en la primera fila, una perspectiva privilegiada que nos permitió vivir cada expresión, cada vibración y cada mirada de los intérpretes como si formáramos parte de la sabana misma.
Antes de la función,fuimos invitados a conocer el escenario, los vestuarios y todo el set. Caminar entre las estructuras, observar los instrumentos, las máscaras y los trajes que cobran vida cada noche fue un privilegio indescriptible. Por respeto a la producción, nos pidieron no tomar fotografías, pero cada detalle quedó grabado y después fuimos llevados a una área especial, donde disfrutamos canapés y bebidas de cortesía. Todo el equipo nos trató con una calidez y profesionalismo excepcionales, haciendo que la experiencia comenzara mucho antes de que se abrieran las cortinas.
Pero sería injusto hablar solo de la música, porque esta puesta en escena es un universo completo: el juego de luces y sombras, el color, los matices de las voces y el talento de un elenco que logra que por un par de horas olvidemos que estamos en un teatro.
No queremos arruinarles las sorpresas porque hay muchas, pero sí podemos decir que pocas veces una obra logra conmover tanto desde lo visual, lo sonoro y lo humano.
“El Rey León” no solo se ve ni se escucha… se siente. 🎶