03/11/2025
El dolor es una señal, no un castigo.
Nos muestra las partes de nosotros que aún necesitan atención, comprensión y amor.
Cuando lo evitamos, se queda guardado en el cuerpo, esperando ser reconocido.
Pero cuando nos permitimos sentirlo, algo cambia: el peso se aligera, la energía vuelve a fluir y el alma comienza a sanar.
No temas mirar de frente lo que duele.
Ahí, en donde más resistencia sientes, es donde comienza tu liberación.
Si sientes que es momento de sanar desde el alma yo acompañarte con una mirada terapéutica y espiritual, te invito a agendar una consulta conmigo.