20/03/2026
A veces no es que no veas lo que está pasando…
es que hay una parte de ti que aún tiene esperanza.
Esperanza de que vuelva a ser como al inicio,
de que ahora sí cumpla lo que prometió,
de que algo, por fin, sea diferente.
Y mientras tanto, te quedas…
dándole otra oportunidad, entendiendo más, esperando un poco más.
No porque no puedas irte,
sino porque te importa.
Porque te involucraste.
Porque hubo momentos que sí se sintieron reales.
Porque soltar no solo es dejar a una persona…
también es soltar la idea de lo que pudo haber sido.
Y eso duele.
Pero hay algo importante que vale la pena preguntarte con calma:
¿Estás enamorada de quien es hoy…
o de quien esperas que llegue a ser?
No es una pregunta para juzgarte,
es para ayudarte a verte con más claridad y con más cuidado.
A veces, sin darnos cuenta, aprendemos a esperar, a adaptarnos, a dar de más…
y terminamos dejando de lado lo que también necesitamos recibir.
Y no, no se trata de tomar decisiones impulsivas ni de irte de golpe.
Se trata de empezar a entender qué te está sosteniendo ahí
y qué necesitas tú para sentirte en paz.
Si te sentiste identificada con esto, no tienes que atravesarlo sola.
Hablarlo en terapia puede ayudarte a ordenar lo que sientes,
a tomar decisiones desde un lugar más claro y a volver a ti.
Si quieres empezar ese proceso, puedes mandarme mensaje. Estoy aquí para acompañarte 🤍