21/05/2025
A lo largo de mi profesión, esta frase me acompaña. Porque, además de la formación académica, han sido mis consultantes quienes me han enseñado, con sus historias, lo más profundo de la experiencia humana.
He aprendido que la ayuda puede solicitarse de maneras sutiles, y que se requieren ojos y oídos dispuestos a prestar verdadera atención.
Que a veces se necesitan tomar palabras prestadas para poder nombrar, con la voz, aquello que se ha dicho durante años con el cuerpo.
Que el pasado no nos define.
Que se puede ser resiliente y avanzar.
Y que hay una valentía profunda en la vulnerabilidad, porque es desde ahí donde muchas veces comenzamos a movernos, a transformar, a vivir de otra manera.
A todas las personas que me han permitido acompañar sus procesos,
gracias.
Feliz día, colegas 🤍