08/03/2026
Este 8 de marzo quiero hablarte como amiga, no como nutrióloga.
A muchas mujeres nos han hecho sentir mal por lo que comemos.
Por comer “de más”, por comer “de menos”,
por no seguir una dieta perfecta o por no vernos como alguien más espera.
Pero la realidad es que cada cuerpo de mujer es diferente.
Nuestro cuerpo cambia con las hormonas, con las etapas de la vida, con el estrés, con el cansancio… y también con todo lo que cargamos día a día.
Por eso, los cambios en la alimentación de una mujer no deberían venir desde la culpa, sino desde el cuidado.
Comer no debería ser motivo de vergüenza.
Debería ser una forma de nutrirte, escucharte y respetarte.
Este 8M recuerda algo importante:
tu cuerpo no está aquí para cumplir expectativas,
está aquí para acompañarte toda tu vida.
Y merece ser tratado con más amor y menos juicio. 💜