30/03/2026
Ojos de mapache
La noche golpeó el cráneo
donde el pensamiento habita,
y en la base, silenciosa,
la fractura dejó su cita.
No fue la piel la que habló primero,
sino la sangre en retirada,
que descendió por planos ocultos
a la órbita ya marcada.
Sombras violáceas, bilaterales,
sin puño, sin mano, sin riña,
ojos de mapache anuncian
la base rota que camina.
No es equimosis de pelea,
es gravedad obediente,
hemorragia que se escurre
por caminos preexistentes.
Etmoides, esfenoides murmuran
el golpe que no se ve,
mientras el rostro advierte
lo que el hueso quiso esconder.
Y así, en silencio clínico,
la mirada se oscurece:
cuando el mapache aparece,
el cráneo ya habló… y estremece.