31/03/2026
A veces no es que no sientas…
es que no sabes cómo nombrarlo.
Porque hay emociones que pesan, que incomodan, que nos confrontan.
Y ponerles nombre puede hacernos sentir vulnerables, expuestas, incluso débiles.
Decir “me siento triste”, “me duele”, “me sentí rechazada” o “tengo miedo”
no siempre es fácil…
sobre todo si aprendiste que debías ser fuerte todo el tiempo.
Pero nombrar lo que sientes no te hace débil,
te hace consciente.
Y en esa conciencia empieza el cambio,
el cuidado…
y también la posibilidad de acompañarte de una forma más amorosa.
No tienes que poder con todo sola.
A veces, empezar es simplemente darte permiso de sentir
y poco a poco, ponerle palabras a eso que vive dentro de ti 🤍
📲443 439 2844
✍️🏽 Agenda tu sesión hoy mismo