27/12/2025
El árbol familiar a través de sus integrantes tiene la capacidad de repetir lo que no está resuelto en el sistema, repite un acontecimiento en una fecha específica, repite un nombre en diferentes generaciones, repite la elección un tipo de pareja especial, o repite un accidente o una enfermedad en diferentes miembros de la familia.
Repite y perpetua el sufrimiento de un dolor no asimilado, hasta qué alguien por fin, se detiene a sentirlo.
Los secretos de familia no surgen de la maldad, surgen del deseo de proteger a sus integrantes, pero lo que se calla en una generación, la siguiente lo lleva en el cuerpo, en las emociones o en la mente.
Se siente como un sobresalto en el pecho, como un bloqueo con el dinero, como una gran dificultad para salir adelante o como un peso en los hombros y en la espalda.
El árbol familiar siempre va a buscar a alguien amoroso inocente, valiente, a una oveja negra para liberar la presión, es el que hace las preguntas incómodas, el que une las piezas, el indagador de los eventos, los secretos y las historias familiares, es un buscador de verdades, alguien que mira entre la luz y las sombras de la familia, es alguien que busca liberarse y liberar al sistema.
Su misión no es juzgar, sino comprender.
Su misión es ser quien mira esa historia con compasión para encontrar reconciliación y sabe decir;
hasta aquí llego la repetición, conmigo empieza algo nuevo, por favor, miren con buenos ojos si yo lo hago diferente.
Es quien expia en el sentido de corregir, de ordenar, no de pagar, porque sanar el linaje no es borrar la historia, es reescribirla con amor y comprensión.
Es convertir el dolor heredado en sabiduría, fuerza y poder de realización.
Cuando sanas, algo se acomoda en tus raíces, dejas de ser solo un descendiente más para convertirte en ese caminante consciente que incidió en su propio destino y el de aquellos que vendrán después, es el que se convierte en un buen ancestro, es en quien se pueden apoyar las siguientes generaciones.
Y todos tenemos algo de ovejas negras, todos de una o de otra manera estamos buscando sanación, reconciliación, corrección de nuestras vidas, en ese sentido, nos podemos convertir en los antepasados que hicimos nuestra labor en el árbol familiar, no existe logro pequeño, cada paso, cada acción, cada constelación familiar, está haciendo la diferencia.
Nos hacemos más auténticos en nuestra vida en tanto reconocemos nuestras similitudes con nuestro árbol, y en esa medida nos diferenciamos de nosotra familia y así crecemos y se desarrolla el árbol familiar.
José Mtz.