19/01/2026
Esta frase refleja una de las ideas centrales de las constelaciones familiares: nuestras vidas están profundamente conectadas con la historia de nuestra familia. Cuando una persona logra sanar heridas emocionales, patrones o traumas, ese acto no solo la beneficia a ella, sino que también libera simbólicamente a sus antepasados de cargas no resueltas que se transmitieron de generación en generación. Es como si al reconciliarnos con nuestra propia vida y emociones, liberáramos a quienes vinieron antes, permitiendo que el sistema familiar recupere equilibrio y armonía.