01/05/2018
Nódulos de Heberden y nódulos de Bouchard
Los nódulos de Heberden y de Bouchard son unas protuberancias óseas, o bultos duros, que se desarrollan en las articulaciones de los dedos de algunas personas con Osteoartritis.
El desarrollo de estos nódulos es más frecuente en las mujeres postmenopáusicas y tienen un fuerte carácter hereditario, pues es común que lo padezcan varios miembros de una misma familia.
Los principales síntomas que causan son inflamación, enrojecimiento, dolor y rigidez; pero conforme se van formando los bultos, las molestias van desapareciendo casi por completo a través del tiempo. A pesar de esto, se conserva la deformación, volviéndose sólo un problema estético.
Estos nódulos no siempre son dolorosos, pero están asociados a la limitación del movimiento de la articulación.
NÓDULOS DE HEBERDEN
Los Nódulos de Heberden se localizan en las articulaciones interfalángicas distales (las que quedan al final del dedo), una ubicación muy frecuente y típica de la Osteoartritis.
Al principio puede aparecer sólo un nódulo, pero es común que con el paso del tiempo empiecen a formarse en los demás dedos de ambas manos. Al inicio, se puede presentar inflamación, dolor y enrojecimiento.
Los nódulos llevan el nombre de su descubridor William Heberden, un médico británico famoso.
NÓDULOS DE BOUCHARD
Los Nódulos de Bouchard se localizan en las articulaciones interfalángicas proximales (las que están en la mitad del dedo), y su aparición es menos frecuente que los nódulos de Heberden.
La inflamación, dolor y destrucción del cartílago que se originan en estas articulaciones suelen ser de mayor intensidad que en los Nódulos de Heberden.
Los nódulos llevan el nombre de su descubridor Charles Joseph Bouchard, un famoso médico francés que estudió a pacientes con artritis.