07/01/2026
Sin saberlo, tú eres parte de mi tiny experiment.
Si me sigues desde hace un tiempo, quizá has notado que en los últimos meses he estado probando cosas distintas: volví a los videos, retomé las redes y empecé esta serie de fin de año.
No fue una decisión grandiosa ni un plan perfecto.
Fue, justamente, un experimento pequeño.
Durante mucho tiempo, crear contenido me generaba más presión que disfrute: expectativas, comparación, la sensación de que “debería” hacerlo mejor o más seguido. Y cuando algo se vive así, es fácil bloquearse o abandonar.
Después de escuchar a Anne-Laure Le Cunff hablar sobre tiny experiments, decidí cambiar la forma de abordar esto. En lugar de preguntarme si valía la pena, decidí probar.
Me puse una meta acotada de tiempo.
Sin promesas a largo plazo.
Sin exigirme resultados específicos.
Estoy observando cómo me siento al crear, qué fluye, qué no, qué funciona y qué puedo mejorar. Al final del experimento, miraré los datos —y mis sensaciones— y decidiré qué sigue.
Eso es todo.
Y tú, al leer, guardar o compartir estas publicaciones, sin saberlo, estás siendo parte de ese proceso.
Tal vez esa también sea una buena idea para empezar el año:
no exigirnos certezas,
sino darnos permiso de probar.
✨ ¿Qué tiny experiment te gustaría intentar a ti?
Te leo