24/11/2025
Tipos de paradojas que desarrollan:
Paradoja ansiosa: Intentar controlar las emociones, como el miedo, puede intensificarlas, creando un círculo vicioso. Por ejemplo, obligarse a no estar ansioso hace que la ansiedad aumente.
Intención paradójica: Una técnica de terapia donde se instruye al paciente a hacer intencionadamente aquello que teme o que le causa malestar, para así reducir el miedo y la evitación.
Paradoja del bienestar: Ocurre cuando una persona, a pesar de tener una vida estable en aspectos externos (trabajo, relaciones, salud), experimenta tristeza o apatía, generando culpa por no sentirse bien como se espera.
Paradoja del bloqueo de pensamientos: Intentar suprimir un pensamiento específico (como no pensar en osos blancos) hace que sea más difícil controlarlo, y de hecho, aumenta su frecuencia e intensidad.
Paradoja del control y la rendición: Refleja la tensión entre el deseo de controlar la vida y la necesidad de soltar las expectativas inflexibles. Aceptar que no podemos controlar todo y "rendirse" a la situación puede liberar al individuo.
Paradoja de la aceptación y el cambio: Cuanto más se acepta una persona a sí misma, más fácil le resulta cambiar. La autoaceptación reduce el juicio y la autocrítica, permitiendo una mayor apertura al crecimiento.
Paradoja de la elección (o paradoja de Fredkin): Un exceso de opciones puede abrumar y paralizar la toma de decisiones. Cuando se limita la cantidad de opciones, se facilita la elección y la satisfacción