Cambio Voluntario

Cambio Voluntario Terapia Psicológica adolescentes, adultos y tercera edad. Psicooncología, tanatología, pareja,gestal

24/04/2026
24/04/2026

Psicología y fibromialgia:
La fibromialgia no es solo un padecimiento físico; es una experiencia profundamente atravesada por lo emocional, lo mental y lo simbólico. Quien la vive no únicamente carga con dolor en el cuerpo, sino con una lucha constante por ser comprendido en un entorno que muchas veces minimiza lo que no se ve.

Desde el enfoque psicológico, la fibromialgia puede entenderse como una manifestación donde el sistema nervioso se encuentra en un estado de hipersensibilidad. Es como si el cuerpo hubiera aprendido a mantenerse en alerta permanente, amplificando las señales de dolor. Esta condición suele estar vinculada a historias de estrés crónico, experiencias emocionales intensas o procesos no elaborados que, con el tiempo, encuentran una vía de expresión en el cuerpo.

El dolor, en este sentido, no es imaginario, pero sí está influido por factores emocionales. Ansiedad, tristeza profunda, agotamiento emocional o incluso duelos no resueltos pueden intensificar los síntomas. La persona no “inventa” su dolor; lo siente con una intensidad real, pero su origen es complejo y multifactorial.

A nivel psicológico, también es frecuente encontrar sentimientos de frustración, incomprensión y soledad. Vivir con dolor constante puede afectar la identidad: la persona deja de reconocerse como era antes, y aparece una sensación de pérdida de sí misma. Esto puede derivar en estados de desánimo o en condiciones como la depresión o la ansiedad.

El trabajo terapéutico en la fibromialgia no busca negar el dolor, sino comprenderlo. Implica ayudar a la persona a reconectar con su historia emocional, identificar patrones de sobreexigencia, aprender a poner límites y desarrollar formas más compasivas de relacionarse consigo misma. Técnicas como la regulación emocional, la terapia cognitivo-conductual o el acompañamiento en procesos de duelo pueden ser fundamentales.

En muchos casos, el cuerpo habla lo que la mente ha callado durante años. Escuchar ese mensaje, sin juicio, es parte del proceso de sanación. Porque más allá del dolor, hay una historia que necesita ser reconocida.psicoonco claususy

14/04/2026

La aparente “pérdida” de recuerdos en los primeros años de vida no es un fallo del cerebro, sino una característica propia de su desarrollo neurológico. Este fenómeno se conoce como amnesia infantil, y explica por qué la mayoría de las personas no conserva memorias claras de antes de los tres años.

Durante esta etapa, el cerebro del niño se encuentra en una fase de intensa reorganización. Una de las estructuras clave en la formación de recuerdos es el hipocampo, que aún está en proceso de maduración. Aunque el niño sí experimenta y aprende, su capacidad para consolidar recuerdos autobiográficos —es decir, recuerdos conscientes de eventos personales— es limitada.

Además, en los primeros años ocurre un fenómeno llamado neurogénesis acelerada, especialmente en el hipocampo. Este crecimiento constante de nuevas neuronas puede interferir con la estabilidad de los recuerdos ya formados, haciendo que se vuelvan más difíciles de recuperar con el paso del tiempo.

Otro aspecto fundamental es el desarrollo del lenguaje. Antes de los tres años, el niño aún no posee un sistema lingüístico suficientemente estructurado para “narrar” sus experiencias. El lenguaje no solo sirve para comunicarse, sino también para organizar y almacenar la memoria. Sin palabras, los recuerdos quedan más ligados a sensaciones, emociones y percepciones, pero no se integran en una historia coherente que pueda recordarse en la vida adulta.

Desde una perspectiva psicológica, esto implica que aunque los recuerdos explícitos se desvanezcan, las experiencias tempranas no desaparecen por completo. Permanecen en formas implícitas: en la manera en que el niño regula sus emociones, establece vínculos y responde al entorno. Estas huellas invisibles influyen profundamente en el desarrollo de la personalidad.

Así, más que perderse, los recuerdos de la infancia temprana se transforman. El cerebro infantil no olvida: reorganiza, filtra y reconstruye, preparando las bases sobre las cuales se edificará la memoria consciente en etapas posteriores de la vida.psicoonco claususy

Dirección

Bosques De Iran 91
Nezahualcóyotl
57170

Horario de Apertura

Lunes 10am - 7pm
Martes 10am - 7pm
Miércoles 10am - 7pm
Jueves 10am - 7pm
Viernes 10am - 7pm

Teléfono

+525534839570

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Cambio Voluntario publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Cambio Voluntario:

Compartir

Categoría