18/11/2025
Huir de lo que sientes puede darte alivio momentáneo, pero también te mantiene atrapado en el miedo a volver a sentir. En cambio, cuando te permites experimentar tus emociones con apertura sin juzgarlas ni resistirlas, comienzas a recuperar el control que antes le habías entregado a la evasión. Sentir sin huir es un acto de valentía. Es mirar de frente la tristeza, la ira o la frustración y decirte: puedo estar aquí, puedo atravesar esto.