08/03/2026
La defusión cognitiva no se entiende como “cambiar pensamientos”, sino como modificar la función conductual que tienen los eventos verbales sobre el comportamiento.
A lo largo de la historia de aprendizaje de una persona, ciertos eventos verbales (por ejemplo: “no soy capaz”, “voy a fracasar”) adquieren funciones discriminativas, evocadoras o motivacionales que influyen en la probabilidad de emitir determinadas conductas, como evitar situaciones, retirarse o inhibir respuestas.
La fusión cognitiva ocurre cuando el individuo responde a estos eventos verbales como si fueran descripciones literales de la realidad, en lugar de responder a ellos como productos del comportamiento verbal. En este caso, el lenguaje ejerce control excesivo sobre la conducta, desplazando el control de las contingencias directas del ambiente.
La defusión cognitiva, entonces, consiste en alterar el contexto funcional en el que ocurre la conducta verbal, de modo que los pensamientos pierdan parte de su control regulador sobre la conducta.