Atención Psicológica Familiar

Atención Psicológica Familiar Atención psicológica para niños, adolescentes y adultos

15/01/2026

La salud emocional es lo principal al momento de la comunicación con nuestros hijos.
Educa sanamente

Nadie te prepara para la maternidad …
15/01/2026

Nadie te prepara para la maternidad …

02/05/2025
02/05/2025
02/05/2025

El otro día tuve una discusión con mi esposa. Nada grave, pero en medio del intercambio, me tiró una frase que todavía me resuena en la cabeza.
Me miró fijo y me dijo:
—Decime la verdad… ¿vos querrías para Lina —nuestra hija— un hombre como vos?

Me quedé helado. En serio.
Lo pensé.
Y con toda sinceridad le contesté:
—No.
La verdad, no.

Yo querría que el hombre que esté con mi hija sea mejor que yo. Mucho mejor.
No quisiera que le griten ni que se le salten los tapones por pavadas.
No quisiera que sufra, que alguien le cause dolor.
No quisiera que se encierre a llorar en su cuarto, tapándose la cara con las manos, como a veces hace su mamá cuando discutimos.

Aunque Lina tenga 20 años, para mí siempre va a ser mi nena. La que se trepaba a mis piernas antes de dormir, la que se reía a carcajadas cuando la hacía cosquillas o la alzaba en brazos.
Y yo deseo, de corazón, que su futuro compañero la ame igual o más de lo que la amo yo ahora.

Que no se enoje con sus caprichos, que tenga paciencia con sus errores y sus días malos.
Que la valore tal cual es, con todos sus enormes aciertos y sus pequeños defectos.
Que sea para ella un sostén, un refugio, un amigo fiel.
Y sobre todo, que la haga feliz.

Creo que mi hija se merece lo mejor del mundo.
Y estoy seguro de que todos los padres piensan lo mismo de sus hijas.

Pero entonces… ¿por qué a veces nos olvidamos de que nuestras esposas también son hijas de alguien?
También fueron nenas mimadas por sus papás, nietas adoradas, hermanas queridas.
También alguien las cuidó con ternura, las abrazó con amor y deseó para ellas lo mejor.

Así que, antes de herir a tu compañera, de levantarle la voz o decirle algo que le duela…
Pensá.
¿Querrías que alguien tratara así a tu hija?

Pensalo bien.

La intensidadad !!!!Por mucho tiempo creí que mi intensidad era un defecto. Me dijeron que sentía demasiado, que amaba d...
02/05/2025

La intensidadad !!!!

Por mucho tiempo creí que mi intensidad era un defecto. Me dijeron que sentía demasiado, que amaba demasiado, que quería demasiado. Que debía bajar el volumen de mi voz, de mi risa, de mi deseo, de mis sueños. Me convencieron de que ser intensa era ser frágil, torpe, exagerada. Pero hoy sé que estaban equivocados.

Hoy abrazo mi intensidad con la misma fuerza con la que amo, con la misma pasión con la que persigo lo que quiero. Ya no me pido permiso para sentir ni me disculpo por desbordarme. Porque mi intensidad no es un error, es mi esencia.

Soy intensa para amar, porque no sé querer a medias. O entrego todo o no entrego nada. Y sé que merezco un amor que no me pida que me apague, que no me tema, que no intente domesticar mi fuego.

Soy intensa para olvidar, porque cuando cierro una puerta, lo hago con la certeza de que lo que no era mío no tenía por qué quedarse.

Soy intensa para trabajar, porque cuando creo en algo, me sumerjo hasta el fondo. No busco caminos fáciles, busco caminos que me desafíen, que me hagan crecer, que me reten a ser más de lo que fui ayer.

Soy intensa para sentir, porque vine a esta vida a experimentarla sin miedo, a vibrar con cada emoción, a llorar cuando duela y a reír hasta que me duelan las costillas.

Soy intensa para soñar, porque el mundo pertenece a los que se atreven, a los que no aceptan migajas, a los que van tras lo que merecen sin pedir disculpas.

Hoy me miro en el espejo y me reconozco. Me acepto. Me amo. No hay nada en mí que deba encogerse, nada que deba callarse, nada que deba ser menos de lo que es. Porque ser intensa no es un defecto. Es mi mayor virtud.

Y el amor que me merezco sabrá verlo, valorarlo y corresponderlo.

—Nancy Pérez

31/12/2024
Comparto una probadita del libro…El hombre en busca del sentido de Viktor Frank      Les encantaráSi alguien le gustaría...
20/12/2024

Comparto una probadita del libro…
El hombre en busca del sentido de Viktor Frank
Les encantará

Si alguien le gustaría tener el libro, escríbanme y se los comparto…

DETALLES MUY SIGNIFICATIVOS Cuando buscamos que nuestra pareja cubra cada necesidad que en nuestra infancia no fue cubie...
07/10/2024

DETALLES MUY SIGNIFICATIVOS

Cuando buscamos que nuestra pareja cubra cada necesidad que en nuestra infancia no fue cubierta ……..

TODO lo que le exiges
a la pareja
es todo lo que NO quedó
satisfecho
en la infancia
por Papá y Mamá.

Mírame, Cuídame, Escúhame, Acaríciame, REconóceme, Apóyame, dame, Hazme caso,
Protejame, Tenme en cuenta, Ayúdame...

Las demandas que uno puede tener hacia su pareja, reflejadas en la lista de deseos y necesidades expuesta previamente, pueden ser un eco de lo que quedó insatisfecho durante la infancia, principalmente proveniente de la relación con los padres.

Las figuras paternas y maternas juegan un papel crucial en la formación de cómo percibimos el mundo y las relaciones en nuestra adultez.

Es aquí donde las relaciones humanas se entrelazan con historias marcadas por la infancia, un periodo de aprendizaje crucial que deja una huella profunda y duradera en nuestro ser.

Las semillas sembradas en ese jardín temprano, regadas con las lágrimas y sonrisas de nuestros padres, germinan a lo largo de los años, tejiendo una red invisible que conecta nuestro pasado con nuestro presente.

Mirar hacia adentro, hacia esos primeros años de vida, puede resultar desafiante, pero también esclarecedor y liberador.

En ese período temprano, donde la mente y el corazón son esponjas que absorben sensaciones, emociones y patrones de comportamiento que nos rodean, muchas de estas semillas que fueron plantadas crecerán fuertes y frondosas, nutriendo nuestro ser en armonía.

Otras, sin embargo, pueden quedar enterradas en el suelo fértil de nuestra psique, esperando ser descubiertas y transformadas.

La necesidad de atención, cariño, reconocimiento y protección puede derivar de etapas de la niñez en las que estos elementos escasearon. Es comprensible que en la adultez se busque llenar esos vacíos emocionales con el amor y el apoyo de una pareja. Del mismo modo, el miedo al abandono, la búsqueda de seguridad y el deseo de control pueden remontarse a momentos en los que nos sentimos vulnerables e indefensos.

Es crucial comprender que estas demandas no son defectos, sino señales que nos muestran las áreas en las que aún podemos crecer y sanar. Reconocer estas heridas de infancia, aceptarlas y trabajar en ellas con compasión y determinación es un acto de valentía y autenticidad. La terapia y el autoconocimiento son herramientas poderosas que nos permiten transformar esas heridas en sabiduría y amor propio, construyendo relaciones basadas en la comunicación honesta, el respeto mutuo y la empatía.

Recordar que cada ser humano es un universo único, tejido con hilos de experiencias y memorias que moldean su camino.

Las exigencias hacia la pareja pueden ser peldaños que nos llevan de regreso al niño interior que anhela ser escuchado, comprendido y amado incondicionalmente.

Las exigencias hacia la pareja pueden revelar capítulos no resueltos de nuestra historia personal, revelándonos dónde y cómo necesitamos crecer y sanar.

Detrás de cada "Mírame", "Escúchame" o "Protégeme" se esconde un anhelo profundo de ser visto en nuestra autenticidad, de ser escuchado en nuestra vulnerabilidad, de ser protegido en nuestra fragilidad. Estas demandas, lejos de ser caprichos, son llamados del alma que buscan la integración y la plenitud.

Debajo de la superficie de las exigencias hacia la pareja yace un universo de emociones no expresadas, heridas no cicatrizadas y necesidades no satisfechas.

La magia de la relación nos invita a explorar estos territorios desconocidos, a mirar con valentía debajo de las capas de protección y defensa que hemos erigido a lo largo de los años.

En esta exploración profunda, encontramos tesoros escondidos de autoconocimiento y crecimiento, revelando aspectos de nosotros mismos que necesitan ser abrazados con amor y compasión.

Esta misma magia de la relación de pareja radica en su capacidad de ser un laboratorio vivo donde experimentamos el arte sagrado de la conexión humana.

A través del espejo de la pareja, vemos reflejadas nuestras luces y sombras, nuestras fortalezas y debilidades, nuestros sueños y miedos.

Este reflejo nos desafía a conocernos más profundamente, a abrazar nuestras imperfecciones con amor y a crecer juntos en un viaje de transformación continua.

Es en este mismo viaje de autodescubrimiento y crecimiento donde la pareja se convierte en un espejo que refleja nuestras luces y sombras, un compañero de ruta que nos desafía a ser la mejor versión de nosotros mismos, sanando y evolucionando juntos en un baile de amor y transformación.

En cada exigencia hacia la pareja se esconde una oportunidad de sanar, de crecer, de evolucionar. Al abrazar nuestras heridas de infancia con compasión y valentía, transformamos la relación con nosotros mismos y con los demás.

En este viaje de autodescubrimiento y crecimiento, descubrimos el poder sanador del amor incondicional, que nos guía hacia la plenitud y la liberación, permitiéndonos ser quienes realmente somos: seres sabios, poderosos, conscientes y, sobre todo, seres de amor.

Tomado de la Web

Dirección

Nopalucan

Horario de Apertura

Lunes 9am - 7pm
Martes 9am - 7pm
Miércoles 9am - 7pm
Jueves 9am - 7pm
Viernes 9am - 5pm
Sábado 9am - 5pm

Teléfono

+522225189875

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Atención Psicológica Familiar publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Atención Psicológica Familiar:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram