10/12/2025
PARECE AUTISMO...¿O NO?
Muchos niños presentan conductas que pueden confundirse con TEA, pero al analizarlos de cerca, no encajan del todo en ese perfil y en realidad tienen otro origen.
Son pequeños que presentan señales que generan duda y, si no se mira a profundidad, pueden llevar a un diagnóstico precipitado.
¿Qué conductas suelen confundirse?
• Mucha búsqueda sensorial: tocar, apretar, explorar sin parar
• Movimientos repetitivos usados para calmarse
• Intereses intensos o rutinas marcadas, pero con intención social
• Retraso en el lenguaje, aunque con ganas de comunicarse
• Momentos de hiperfoco mezclados con desorganización
• Cambios conductuales según sueño, alimentos o sobrecarga
• Aleteos o estereotipias que aparecen por saturación sensorial
Desde fuera puede parecer TEA…
pero la pregunta clave es: ¿qué hay detrás de la conducta?
Porque muchas veces la raíz está en:
• inmadurez del sistema nervioso
• dificultades sensoriales
• problemas de sueño
• factores metabólicos
• temas auditivos o vestibulares
• u otras condiciones del neurodesarrollo distintas al TEA
👉🏻 El diagnóstico diferencial es esencial.
Sin él, se etiqueta antes de comprender.
La conducta habla, pero no define.
Lo que se ve como autismo, no siempre lo es.
Un buen proceso empieza por investigar el origen, no por apresurarse a clasificar.