COMO MIEMBRO ESPECIALISTA EN LA PSICOLOGÍA CLÍNICA
Prometo solemnemente dedicar mi vida al servicio de la humanidad
Velar ante todo por la salud emocional y el bienestar de mis pacientes
Respetar la autonomía y la dignidad de ellos. Velar con el máximo respeto por la vida y calidad humana
NO permitir que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, s**o, nacionalidad, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mis pacientes
Guardar y respetar los secretos que se me hayan confiado, incluso después del fallecimiento de mis pacientes
Ejercer mi profesión en conciencia y dignidad, conforme a la buena práctica clínica
Promover el honor y las nobles tradiciones de mi profesión
Otorgar a mis maestros, colegas o estudiantes el respeto y la gratitud que merecen. Compartir mis conocimientos clínicos en beneficio del paciente y del avance de la salud mental. Cuidar mi propia salud, bienestar y capacidades emocionales para prestar una atención clínica del más alto nivel.. NO emplear mis conocimientos psicológicos para violar los derechos humanos y las libertades ciudadanas, ni siquiera bajo amenaza
Atender a mis pacientes sin importar el valor monetario que estos tengan, pensando que su salud emocional es primero. USAR mi profesión en pro del altruismo tomando parte de mi tiempo y mis funciones diarias para aliviar el dolor emocional de los más desvalidos. Hago esta promesa solemne y libremente, empeñando mi palabra de honor. Porque No hay mayor oportunidad, responsabilidad u obligación que pueda tocarle a un ser humano que convertirse en especialista en la salud mental. Trabajar en la atención del sufrimiento devolviendo la salud y la alegría! El psicólogo clínico necesita habilidades técnicas, conocimientos científicos y comprensión de los aspectos humanos...
Del psicólogo clínico se espera tacto, empatía y comprensión, ya que el paciente es algo más que un cúmulo de síntomas, signos, trastornos funcionales, daño de órganos y perturbación de emociones. El paciente es un ser humano que tiene temores, alberga esperanzas, busca alivio, ayuda y consuelo. Por lo cual merece apoyo, ternura y respeto! Prometo aplicar esto todos los días de mi vida, salvando vidas , sanando heridas, mientras mi fuerza vital lo permita por Amor a mi profesión! Amada Martínez San Juan