Psicóloga y terapeuta A. San Juan

Psicóloga y terapeuta A. San Juan La felicidad a tu alcance. Psicóloga clínica especialista en las ciencias de la felicidad. Atención previa cita al tel +52 867 722 45 20 Psic.

COMO MIEMBRO ESPECIALISTA EN LA PSICOLOGÍA CLÍNICA

Prometo solemnemente dedicar mi vida al servicio de la humanidad

Velar ante todo por la salud emocional y el bienestar de mis pacientes
Respetar la autonomía y la dignidad de ellos. Velar con el máximo respeto por la vida y calidad humana

NO permitir que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, s**o, nacionalida

d, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mis pacientes

Guardar y respetar los secretos que se me hayan confiado, incluso después del fallecimiento de mis pacientes

Ejercer mi profesión en conciencia y dignidad, conforme a la buena práctica clínica

Promover el honor y las nobles tradiciones de mi profesión
Otorgar a mis maestros, colegas o estudiantes el respeto y la gratitud que merecen. Compartir mis conocimientos clínicos en beneficio del paciente y del avance de la salud mental. Cuidar mi propia salud, bienestar y capacidades emocionales para prestar una atención clínica del más alto nivel.. NO emplear mis conocimientos psicológicos para violar los derechos humanos y las libertades ciudadanas, ni siquiera bajo amenaza

Atender a mis pacientes sin importar el valor monetario que estos tengan, pensando que su salud emocional es primero. USAR mi profesión en pro del altruismo tomando parte de mi tiempo y mis funciones diarias para aliviar el dolor emocional de los más desvalidos. Hago esta promesa solemne y libremente, empeñando mi palabra de honor. Porque No hay mayor oportunidad, responsabilidad u obligación que pueda tocarle a un ser humano que convertirse en especialista en la salud mental. Trabajar en la atención del sufrimiento devolviendo la salud y la alegría! El psicólogo clínico necesita habilidades técnicas, conocimientos científicos y comprensión de los aspectos humanos...

Del psicólogo clínico se espera tacto, empatía y comprensión, ya que el paciente es algo más que un cúmulo de síntomas, signos, trastornos funcionales, daño de órganos y perturbación de emociones. El paciente es un ser humano que tiene temores, alberga esperanzas, busca alivio, ayuda y consuelo. Por lo cual merece apoyo, ternura y respeto! Prometo aplicar esto todos los días de mi vida, salvando vidas , sanando heridas, mientras mi fuerza vital lo permita por Amor a mi profesión! Amada Martínez San Juan

KodokushiUna vida que pasó desapercibida.En 2018, los servicios de emergencia fueron llamados a un edificio de apartamen...
21/04/2026

Kodokushi

Una vida que pasó desapercibida.

En 2018, los servicios de emergencia fueron llamados a un edificio de apartamentos en San Petersburgo después de que vecinos reportaran un olor persistente en el pasillo. Dentro del apartamento encontraron a Valery, de 66 años. Había fallecido por causas naturales — y las autoridades estimaron que llevaba meses allí antes de que alguien notara su ausencia. Vivía solo.

A su lado había algo profundamente personal: una muñeca hecha a mano con trapos, cuerdas, toallas y materiales reciclados. No era comprada. Era algo que él mismo había construido… quizá como consuelo. Quizá como compañía.

Un hombre vivió — y murió — rodeado de vecinos. Y nadie lo notó.

Su historia refleja una realidad mucho más amplia. En Estados Unidos, más de 1 de cada 3 adultos mayores de 45 años reportan sentirse crónicamente solos y casi 1 de cada 4 personas mayores de 65 años viven en aislamiento social. Estudios han relacionado la soledad prolongada con mayor riesgo de enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, demencia e incluso muerte prematura.

En Japón existe incluso un término para esto: kodokushi, que describe a personas que mueren solas y permanecen sin ser descubiertas durante largos períodos.

No es solo un caso en Rusia. Es un desafío global. Vivimos en la era más conectada digitalmente… pero muchas personas están profundamente solas.

La soledad es silenciosa. No siempre hace ruido. No siempre se ve. Pero puede ser uno de los problemas de salud pública más urgentes de nuestro tiempo.

El aislamiento social es un problema grave algunos adolescentes ya están mostrando signos de Kodokushi al no querer interactuar con el mundo exterior y querer estar solos en su habitación mucho mas tiempo del necesario , alejándose de la familia y del mundo que los rodea.

Si esta historia te tocó el corazón, haz algo sencillo hoy: escríbele o llama a alguien y pregúntale cómo está. A veces, un pequeño gesto puede cambiarlo todo.

Respuestas que solo Dios tiene El pastor alemán no entendía por qué su amigo ya no salía a jugar.Iba todos los días al m...
19/04/2026

Respuestas que solo Dios tiene
El pastor alemán no entendía por qué su amigo ya no salía a jugar.

Iba todos los días al mismo lugar…
se sentaba frente al montículo de tierra…
y se quedaba ahí, en silencio.

A veces llevaba una ramita.
O una piedra.
Como si fueran tesoros que antes compartían.

El viento movía las flores…
pero el gato ya no respondía.

Los días pasaron.

Una tarde, el perro caminó más lejos de lo normal.
No tenía ganas de volver… no ese día.

Se detuvo.

Una mariposa se posó suavemente en su nariz.

No la espantó.
Solo se quedó quieto… mirándola.

Y por un momento… sintió algo conocido.

No era un sonido.
No era una voz.

Era esa misma calma…
la misma que sentía cuando su amigo estaba a su lado.

La mariposa se quedó unos segundos…
y luego voló.

El perro no la siguió.

Solo levantó la cabeza…
miró al cielo…
y por primera vez en días… movió la cola, aunque fuera un poquito.

Volvió a casa.

Esa noche durmió mejor.

No porque hubiera olvidado…
sino porque entendió algo.

Algunas despedidas no son finales.

A veces…
solo cambian de lugar.

Y aunque ya no pudieran correr juntos en el mismo patio…

sabía que algún día…
volverían a jugar.

Verdades del subconsciente
19/04/2026

Verdades del subconsciente

La Nueropsicología  nos muestra que ..
19/04/2026

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Para los que nos gusta la luna
16/04/2026

Para los que nos gusta la luna

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16/04/2026

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Me conmovió el corazónA las 2:28 a.m., en una carretera congelada de Manitoba, una cámara de seguridad captó algo que pa...
16/04/2026

Me conmovió el corazón

A las 2:28 a.m., en una carretera congelada de Manitoba, una cámara de seguridad captó algo que parece sacado de una película… pero fue real.
Un perro llevaba más de 4 horas sin moverse.
No corría.
No pedía ayuda.
No huía del frío que podía matarlo.
Los autos pasaban. Las luces lo encandilaban. Las bocinas sonaban.
Pero él no dio un paso.
Cuando los oficiales llegaron, pensaron que encontrarían a un animal paralizado por el miedo. 💔
Lo que encontraron les cambió la noche.
Debajo de su cuerpo, oculto entre la nieve, había un cachorro diminuto. Congelándose. Apenas respirando.
El perro adulto estaba usando su propio calor para mantenerlo con vida.
No ladró.
No atacó.
No se movió.
Se convirtió en escudo.
En refugio.
En hogar.
Dicen que cuando los paramédicos subieron primero al cachorro a la ambulancia, el perro grande no saltó detrás. Se quedó mirando.
Esperó.
Solo cuando vio que el pequeño estaba a salvo… aceptó subir también.
Sobrevivieron. ✨
Y esa madrugada quedó una lección que ningún humano debería olvidar:
La lealtad no siempre grita.
A veces se queda quieta… incluso cuando quedarse puede costarle la vida.
Porque el amor verdadero no es una emoción.
Es una decisión.
Y ese perro decidió no irse. 🐾💞

Una persona nos comparte algo profundamente inquietante: no recordar la infancia, saber solo que estuvo ahí, que ayudó, ...
16/04/2026

Una persona nos comparte algo profundamente inquietante: no recordar la infancia, saber solo que estuvo ahí, que ayudó, que ocupó un lugar importante… pero sin recuerdos claros. Y cuando busca confirmación en la madre, encuentra negación: “no me acuerdo”.

Esto toca una de las experiencias más silenciosas de la psique.

Cuando la infancia no está en la memoria, no significa que no haya existido.
Significa que no pudo ser integrada de forma consciente.

La memoria no solo olvida por descuido.
A veces, olvida por protección.

Cuando un niño asume responsabilidades que no le corresponden —como cuidar, sostener o ayudar a criar a otros— puede ocurrir algo profundo: su propia experiencia queda en segundo plano. No hay espacio para ser niño, para sentir libremente, para registrar la propia historia.

Entonces, la psique hace algo particular:

vive… pero no guarda.
actúa… pero no registra.

Y con el tiempo, lo vivido queda como una sensación difusa:
“sé que estuve ahí… pero no sé cómo fue”.

Esto no es vacío real.
Es memoria sin imágenes.

Además, cuando el entorno no reconoce lo ocurrido —como en el caso de una madre que dice “no me acuerdo”— se produce una segunda herida:

no solo no hay recuerdo…
tampoco hay validación.

Y entonces aparece la duda:
¿realmente fue así?
¿lo estoy exagerando?
¿por qué lo siento tan fuerte si no lo puedo recordar?

Aquí es importante decir algo con firmeza:

lo que sientes es real, aunque no lo recuerdes con claridad.

La psique guarda en otras formas: emociones, patrones, sensaciones corporales, formas de vincularse.

Desde una mirada profunda, el trabajo no es forzar recuerdos.

No se trata de “recuperar la película completa”.

Se trata de reconocer la huella que dejó esa infancia en tu forma de ser hoy.

Preguntarte:

¿qué rol suelo ocupar en la vida?
¿cuido más de lo que me cuido?
¿me cuesta recibir?
¿me siento responsable de los demás?

Ahí aparece la historia… aunque no tenga imágenes.

También es importante hacer algo que en su momento no ocurrió:

validarte a ti mismo.

No esperar que la madre recuerde o confirme.
Porque a veces, ella tampoco puede ver…
no por maldad, sino por sus propios límites.

El proceso es interno.

Reconocer:
“aunque no tenga recuerdos claros, sé que algo viví… y eso me afectó”.

Y desde ahí, poco a poco, empezar a recuperar algo que quizás faltó:

tu lugar como niño… ahora, en tu propia vida adulta.

No para cambiar el pasado,
sino para dejar de vivir como si aún tuvieras que sostenerlo todo.

Porque a veces, lo más importante no es recordar lo que fue…
sino dejar de repetir lo que quedó sin conciencia.

15/04/2026
Se vale pedir ayuda cuando la realidad duele !¿Qué harías tu?  ‼️¿Qué harías tu? Estoy sentado en la banqueta afuera de ...
15/04/2026

Se vale pedir ayuda cuando la realidad duele !

¿Qué harías tu?

‼️¿Qué harías tu?

Estoy sentado en la banqueta afuera de la casa de mi mamá. Son las 8 de la noche. Tengo las llaves de su casa en la mano. Acabo de cerrar con candado. Ayer la interné en un asilo. No sé si hice bien. No sé si soy un mal hijo. Solo sé que ya no puedo cuidarla solo.

Me llamo Aarón y tengo 35 años. Soy soltero. Viajo por todo el país. Paso semanas fuera de casa. Es un trabajo pesado pero paga bien.

Mi mamá se llama Margarita. Tiene 62 años. Vive sola desde que mi papá murió hace 10 años. Yo soy hijo único. Vivo en otro estado por mi trabajo. La veo cada dos o tres meses cuando paso por su ciudad.

Hace dos meses hablé con ella por teléfono. Platicamos normal. Me preguntó cómo estaba. Le conté de mi trabajo. Me dijo que estaba bien. Todo normal.

Hace un mes mi tía me llamó. Es la hermana de mi mamá. Me dijo "Aarón, necesito decirte algo sobre tu mamá". Me asusté. Le pregunté qué pasaba.

Me dijo "he ido a visitarla varias veces y está rara. Se le olvidan las cosas. El otro día fui y tenía la estufa prendida desde la mañana. Se le olvidó apagarla. Casi provoca un incendio".

Le dije "¿y ella qué dice?" Me dijo "dice que solo está distraída. Pero yo creo que es algo más".

Le dije que iba a ir a verla en cuanto terminara mi viaje. Colgué preocupado.

Hace tres semanas llegué a su casa. Toqué la puerta. Abrió. Me vio y me dijo "¿quién eres?" Le dije "mamá, soy yo, Aarón, tu hijo". Se quedó callada. Luego dijo "ay sí, perdón mijo, pasa".

Entré a la casa. Estaba sucia. Había platos sin lavar en el fregadero. Ropa tirada. Basura acumulada. Mi mamá siempre fue muy limpia. Esto no era normal.

Le pregunté "mamá, ¿estás bien?" Me dijo "sí mijo, ¿por qué?" Le dije "la casa está muy sucia". Me dijo "es que no he tenido tiempo de limpiar".

Me quedé con ella tres días. En esos tres días vi cosas que me preocuparon.

Se levantaba y me preguntaba "¿ya desayunaste?" Le decía "sí mamá, hace una hora desayunamos juntos". Se quedaba confundida.

Abrió el refrigerador. Había comida echada a perder. Leche de hace dos semanas. Verduras podridas. Le pregunté "mamá, ¿por qué no tiraste esto?" Me dijo "¿cuál?"

Salimos a caminar. De regreso a la casa se desorientó. No sabía dónde vivía. Tuve que guiarla.

La llevé al doctor. Le hicieron estudios. El doctor me llamó aparte. Me dijo "su mamá tiene Alzheimer en etapa temprana. Va a empeorar. Necesita cuidado constante".

Le pregunté "¿se puede curar?" Me dijo "no. Solo podemos retrasar el avance con medicamentos".

Sentí que el mundo se me caía.

Mi mamá tiene 62 años. Es joven todavía. Y ya no me reconoce siempre. Ya no puede vivir sola.

Le dije a mi jefe que necesitaba tiempo. Me dijo "te doy una semana. Si no regresas pierdes el trabajo".

No podía dejar mi trabajo. Es mi único ingreso. Pero tampoco podía dejar a mi mamá sola.

Contraté a una señora para que fuera a cuidarla durante el día. Le pagaba 400 pesos diarios. Pero la señora solo podía de 8 AM a 6 PM.

Hace dos semanas la señora me llamó. Me dijo "Aarón, ya no puedo cuidar a tu mamá. Ayer se salió de la casa. La encontré tres cuadras más allá perdida. Casi la atropellan. Es demasiado para mí".

Renunció.

Contraté a otra persona. Duró tres días. Me dijo "tu mamá se pone agresiva. Me aventó un plato. No puedo".

La semana pasada mi mamá se salió de su casa en la madrugada. Un vecino la encontró caminando en pijama a las 3 AM. Me llamó. Tuve que manejar tres horas para ir por ella.

Mi tía me dijo "Aarón, tienes que internarla en un lugar especializado. Ya no puede estar sola".

Le dije "no puedo meterla a un asilo. Es mi mamá". Me dijo "no es un asilo, es una residencia con cuidado médico. Ahí van a estar al pendiente de ella 24 horas".

Fui a conocer el lugar. Es una casa grande adaptada. Tienen enfermeras. Doctores. Actividades para los pacientes. Se veía limpio. Seguro.

Me dolió el alma pero tomé la decisión.

Ayer jueves en la mañana fui por mi mamá. Le dije "mamá, vamos a ir a un lugar donde te van a cuidar". Me preguntó "¿por qué? ¿Hice algo malo?"

Se me partió el corazón. Le dije "no mamá, no hiciste nada malo. Solo necesitas que alguien esté contigo todo el tiempo y yo no puedo".

La llevé. Le enseñaron su cuarto. Una cama individual. Un buró. Una silla. Una ventana con vista al jardín.

Le ayudé a acomodar su ropa en el clóset. Puse sus fotos en el buró. Una foto de ella con mi papá. Una foto mía de cuando era niño.

Me abrazó. Me dijo "no me dejes aquí mijo". Le dije "mamá, voy a venir a verte cada semana. Te lo prometo".

Me fui. Salí del lugar. Subí a mi camioneta. Lloré todo el camino de regreso.

Hoy viernes vine otra vez a su casa. Tengo que revisar que todo esté bien. Cerrar ventanas. Apagar luces. Guardar la casa.

Entré. Todo estaba como lo dejó. Su taza de café en la mesa. Sus pantuflas junto a la cama. El periódico de hace una semana en la sala.

Lavé los platos que quedaban. Saqué la basura. Cerré las ve

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