26/04/2026
Cuando una relación empieza a doler, muchas veces no es por el cariño en sí, sino por todo lo que esperábamos que fuera y no es. Nos hacemos ideas sobre cómo la otra persona debería actuar, cuánto debería dar o cómo debería corresponder, y cuando la realidad no encaja con eso, aparece la frustración. Ese malestar nace del choque entre lo que imaginamos y lo que realmente ocurre. En cambio, cuando dejamos de exigir que el otro cumpla un guion interno y aceptamos la relación tal como es, el vínculo se vuelve más ligero y auténtico. 🥹♥️✨✨