12/12/2025
⛄🥲
La alergia al perro y al gato no es al “pelito bonito” del animal. El verdadero villano microscópico es la proteína alergénica que está en su saliva, caspa (escamas de piel) y o***a.
Cuando el perro o el gato se acicala, esa proteína se pega al pelo, se dispersa por la casa, flota en el aire y entra directo a la nariz, ojos y bronquios del niño.
En niños predispuestos, esto puede provocar rinitis alérgica persistente, tos crónica, sibilancias, mal sueño y crisis asmáticas. Y no: no “se les quita solos” por aguantar al perro. El sistema inmune no aprende por cansancio, aprende por inflamación.
¿Qué recomiendan las guías internacionales?
(AAP, EAACI, ARIA, GINA —los Avengers de la alergia)
No hablan de decisiones emocionales, hablan de reducción de carga alergénica.
1. Control del ambiente (clave absoluta)
– El animal NO debe entrar al dormitorio del niño, nunca.
– Idealmente, no debe dormir dentro de casa; si vive dentro, delimitar zonas.
– Aspiradora con filtro HEPA mínimo 2–3 veces por semana.
– Retirar alfombras, cortinas pesadas y peluches (sí, duelen… pero respira).
– Ventilar diario, incluso en invierno, más filtro HEPA en el dormitorio.
2. Higiene del animal
– Baño del perro o gato 1 vez por semana (reduce carga alergénica, no la elimina).
– Cepillado fuera de casa.
– Lavado de manos tras contacto.
3. Manejo médico del niño
– Tratamiento de la rinitis o asma bien indicado, no a medias.
– Lavados nasales diarios con solución salina.
– Antihistamínicos o esteroides nasales solo bajo indicación médica.
– En casos seleccionados: inmunoterapia (vacunas antialérgicas).
4. La verdad incómoda (pero honesta)
Si el niño tiene asma mal controlada o síntomas persistentes, la recomendación internacional es clara:
👉 retirar al animal del hogar.
No es castigo, es prevención de daño pulmonar a largo plazo. Pero en mi experiencia como médico jamás lo hemos sugerido porque las familias que atiendo son super aplicadas con el tratamiento y los niños mejoran con las recomendaciones antes mencionadas. En casa tenemos personitas alérgicas a los lomitos pero somo muy cumplidos con el tratamiento y nos ha ido super bien, los lomitos siguen con nosotros.
En resumen
La alergia a perro y gato es real, frelativamente recuente y no es banal.
El objetivo no es satanizar mascotas, es proteger pulmones, sueño y desarrollo.
Dr. David Barreto
Pediatra | Respiradores orales, sueño infantil y alergias