19/02/2026
Estoy de acuerdo, la alimentación y las recomendaciones necesitan tener contexto de las personas
El mismo mensaje, dos realidades
El instructor lleva quince años entrenando.
Dos horas al día.
Seis días por semana.
Bajo el peso constante de su propio prestigio.
Su cuerpo no es accidente; es disciplina acumulada. Cumple su proteína diaria con precisión casi militar. Come pan de vez en cuando. Prefiere tortillas de maíz, en cantidad moderada. Pizza o hamburguesa… una vez cada dos meses.
Y un día publica en su página:
“Los carbohidratos son buenos”.
Al otro lado de la ciudad, un obrero con sobrepeso lee el mensaje en la pausa del almuerzo. No tiene tiempo para cocinar. Mucho menos para entrenar dos horas diarias. Interpreta la frase como permiso.
Piensa que puede comer lo mismo… todos los días.
Pero el cuerpo no responde a frases.
Responde al contexto.
No es el pan lo que marca la diferencia.
Es el terreno donde cae.
La misma declaración.
Dos vidas distintas.
Dos destinos metabólicos opuestos.