28/03/2026
🌐 El fenómeno social incel (célibe involuntario) crece en el vacío de la educación emocional, la falta de redes de apoyo y la ausencia de espacios donde los jóvenes puedan expresar su malestar.
🇲🇽El reciente caso de Osmar H., el adolescente de 15 años que asesinó a dos maestras en Michoacán, nos enfrenta a una pregunta: ¿cómo un joven planeo un ataque armado y anunciándolo en redes sociales? No hay respuestas simples. Pero hay claves que no podemos ignorar.
🔍 Lo que el caso Osmar y el fenómeno incel tienen en común:
👥Jóvenes que transitan su dolor en soledad, sin herramientas para gestionar el rechazo o la frustración.
🙁Contextos donde la masculinidad se construye desde la carencia afectiva y el mandato de no mostrar debilidad.
📱La radicalización a través de discursos que ofrecen “explicaciones” que justifican la violencia.
💡 ¿Qué hacer desde la psicología, la educación y la comunidad?
🛑No patologizar sin contexto. La misoginia y la violencia son fenómenos que requieren transformación social y educativa.
🫂Fortalecer redes de apoyo. La familia, la escuela y la comunidad son factores de protección.
💬Educar en emociones: enseñar a tolerar la frustración, a gestionar el rechazo, a expresar el malestar sin violencia.
Recordemos que “la radicalización de la masculinidad se nutre del vacío emocional, la carencia social y las limitaciones educativas”. (Dr. Diego Coronel)
Hoy más que nunca, la salud mental juvenil es un tema de prevención comunitaria.