28/09/2023
Akasha en el idioma sánscrito significa alma, espacio, cielo o éter. Según la tradición hindú, los registros akáshicos son los archivos de las memorias del alma, donde se guarda la historia de toda existencia. Todos los seres tienen su registro. Allí, se archiva todo lo que vivió un alma en sus diferentes encarnaciones, lo que está viviendo y las cosas que, tal vez, viva en el futuro, pero no desde una forma de adivinación, sino de caminos potenciales.
En la apertura de registros akáshicos, el terapeuta o guía, es el encargado de abrir los archivos del alma y contestar las preguntas que uno tenga. En el proceso pueden surgir imágenes de nuestra vida actual o surgir escenas o vivencias de nuestras vidas pasadas. Todo lo que haya afectado al alma, de un modo u otro estará allí guardado.
La lectura de Registros Akáshicos es una técnica que ayuda a las personas a conocerse a sí mismos, con el fin último de ser más felices y encontrar paz interior. Permite conectar con la memoria (los registros) de nuestra propia alma.
Durante la lectura se puede preguntar cualquier duda o cuestionamiento que tenga que ver con nuestro propio autoconocimiento. Es decir, se pueden consultar temas laborales, de salud, sentimentales, de talentos o dones, de bloqueos, sueños y pesadillas, vínculos con otras personas, proyectos de todo tipo, etc.
La información obtenida tiene como fin ayudar a la persona a evolucionar. Ofrece un apoyo para entender el porqué de ciertas cosas que pasan en su vida, pero el guía nunca podrá indicar qué hacer o no hacer, ni qué decisión tomar frente a un tema. El libre albedrío impera siempre en la persona a la que está destinado el mensaje obtenido. Los mensajes que se obtienen nunca señalan ningún camino como el acertado, eso es decisión de cada persona.