26/12/2025
📸 Esta fotografía fue tomada en 1972 en la Universidad de Minnesota por el fotógrafo Robert Wolfe.
La imagen se captó durante una cirugía por embarazo ectópico.
No es una ilustración.
No es una animación.
No es una opinión.
Es un ser humano real, en una etapa muy temprana de su desarrollo.
Nadie puede negar la humanidad de los no nacidos cuando la realidad se impone de forma tan evidente.
🩺 Un médico presente en aquella cirugía dio este testimonio:
“Hace años, mientras administraba anestesia durante una cirugía por un embarazo ectópico roto (a los dos meses), me entregaron lo que considero el ser humano vivo más pequeño jamás visto.
El s**o embrionario estaba intacto y transparente. Dentro había un diminuto ser humano, nadando vigorosamente en el líquido amniótico, unido a la pared por el cordón umbilical.
Estaba perfectamente formado: dedos largos y definidos, pies completos. Su piel era casi transparente, y se distinguían claramente las arterias y venas hasta la punta de los dedos.
El bebé estaba intensamente vivo y no se parecía en nada a los dibujos o imágenes comunes de ‘embriones’.
Cuando el s**o fue abierto, el pequeño se movió de inmediato, perdió la vida y adoptó la apariencia que suele aceptarse para esta etapa.”
— Paul E. Rockwell, M.D.
💔 No era un “conjunto de células”.
Era un ser humano vivo, con forma, movimiento y vida propia.
🕊️ La ciencia puede observar. La conciencia debe responder.
Porque la dignidad humana no comienza cuando alguien decide reconocerla.