06/02/2026
CÓMO AYUDAR AL QUE NO QUIERE SER AYUDADO.
Una persona que no desea ser ayudada es una persona que nos pide ver su dolor. Está profundamente hundida en su propia pena, tan hundida que se ha acostumbrado a estar ahí y no desea salir.
Su identificación con su "yo físico-mental-emocional" (ego) esta tan elevado que no puede ver más allá... no sabe ver más allá.
Esta persona tiene un gran desequilibrio en su autoestima.
Cuando alguien no se ama a sí mismo, es muy difícil que confíe y permita la ayuda.... Está totalmente cerrada en si misma, en su propio dolor, el cual necesita alimentarse de más dolor, es un pez mordiéndose la cola. Hay una manera de poder ayudarle:
Esta persona lo que inconscientemente está pidiendo es amor, está pidiendo ser amada, ser respetada, ser valorada, el desequilibrio en su autoestima y su desconocimiento de su verdadera esencia son las causas de su "enfermedad".
Aún en su condición no debemos decirle: échale ganas, eso aumenta su sentimiento de incomprensión y se cerraría aún más en su propia pena. Por tanto, para poder ayudarla, debemos hacer lo siguiente: Si después de preguntarle si desea ayuda, ella responde "no" varias veces, lo único que debemos hacer es no insistir más, dejarle.
Entonces será nuestra actitud la que vamos a trabajar, cambiando yo el mundo cambia, y es con nuestra propia energía y vibración como pasaremos a la acción para ayudarla.
Debemos de ser siempre muy respetuosos con ella; hablarle y dirigirnos a ella como le gusta que le llamen, con aprecio y respeto, nunca decirle que ella está mal, que necesita ayuda, evitar la pregunta ¿Estás bien?
Cada vez que estemos con esa persona, simplemente hemos de permanecer en silencio, con un estado de presencia, de no-mente, no juicio. La paz que se desprende con el estado de presencia, es lo que ella necesita, paz, tranquilidad, calma.
Pasado un tiempo, esa persona verá paz y calma en nosotros, y eso le provocará confianza. Al tener más confianza, su corazón se irá abriendo paso a paso y nosotros hemos de seguir manteniéndonos en silencio, solo en estado de presencia.
Posiblemente a la persona le tome tiempo suficiente (nosotros diremos: mucho), en lograr abrirse a nosotros y confiar y platicar, llegado este momento será suficiente una escucha activa, no te preocupes por lo que ella quiera escuchar de ti, solo debes estar dispuesto a escucharla.
En esta fase de escuchar, también hemos de estar preparados, ya que la persona en algún momento sacará todo su dolor emocional y puede hacerlo en forma de ira, culpandote a ti o en forma de orgullo. Habrá momentos en que te atacará, te ofenderá y te gritará, pero tú sabrás que no es ella la que habla sino su propio dolor, así que tú sigues permaneciendo en estado de presencia y escucha.
Con el transcurrir de su proceso, puede ser que la persona se vuelva consciente de todo el dolor que lleva dentro, o puede ser que no, pero en ambos casos ya habrá una relación fluida entre tú y ella.
El proceso de sanación para cada Ser es único y requiere de mucha presencia, pues es tu propia energía (vibración) lo que está sanando a la otra persona, es tu propia paz interior, tu amor.
Debes trabajar tu propio equilibrio emocional para que no te dejes arrastrar por su dolor, ya que su energía tenderá a llevarte a ti hacia "abajo", hacia su dolor, por eso debes de permanecer aquí y ahora en alerta, en estado de presencia.
Esta experiencia es tan positiva para la persona que está sufriendo como para ti, es un aprendizaje, una prueba espiritual que debes aprovechar para estar más presente!