19/08/2017
SOLAMENTE NOSOTROS PODEMOS SUPRIMIR LA VERDADERA CAUSA DE NUESTRA ENFERMEDAD
Todas las enfermedades o síntomas físicos son resultado de un CONFLICTO BIOLÓGICO específico, es decir una situación con gran carga emocional, inesperada y vivida en “soledad”. Esto aplica en el 100% de los casos; no me creas compruébalo tú mism@
Ponga atención, hablamos de una situación con “gran carga emocional”, no hablamos de cualquier situación o emoción cotidiana. Y ¿quién le da la CARGA EMOCIONAL a esa situación? ¿Quién le da el dramatismo? NOSOTR@S MISM@S.
¿Qué podemos deducir de esto? Que NO SON LAS SITUACIONES las que crean las enfermedades, sino CÓMO LAS VIVIMOS nosotr@s mism@s.
Y por lo tanto, nosotr@s somos los RESPONSABLES de esa carga emocional, o de ese dramatismo, o de vivirla con gran intensidad. No es la situación en sí lo que nos enferma, es cómo vivimos esa situación.
Eso significa que debemos comenzar a ASUMIR LA RESPONSABILIDAD de nuestra enfermedad, pero también de nuestra curación.
Mientras sigamos pensando que ALGUIEN O ALGO EXTERNO a nosotros nos va a curar, posiblemente seguiremos con los síntomas, posiblemente continuaremos con nuestra enfermedad “crónica”.
La enfermedad no es un ERROR de la naturaleza; La enfermedad no es un FALLO del cuerpo humano; La enfermedad tampoco no es un CASTIGO por algo “malo” que hicimos, ni es una PENITENCIA por nuestros actos pasados; La enfermedad tampoco aparece al AZAR, por “mala suerte”.
La enfermedad es un programa inteligente, a nivel inconsciente, desarrollado a través de miles de años de evolución de los seres vivos, que tiene como finalidad facilitar nuestra supervivencia. La enfermedad siempre tiene un SENTIDO BIOLÓGICO.
Mientras no identifiquemos el sentido biológico, el PARA QUÉ de nuestra enfermedad, seguiremos luchando contra ella, seguiremos con tratamientos que sólo AMINORAN EL SÍNTOMA, pero que no pueden curar;
SOLAMENTE NOSOTROS PODEMOS SUPRIMIR LA VERDADERA CAUSA DE NUESTRA ENFERMEDAD. Luchas contra la enfermedad sólo agota nuestra energía y podríamos terminamos cansados y derrotados.