30/04/2026
En algún lugar dentro de ti, tu infancia sigue viva.
No se fue con los años, ni se quedó atrás en los recuerdos.
Sigue ahí… en la forma en que te emocionas, en lo que te duele, en lo que anhelas y en lo que todavía te asusta.
Ese niño o niña interior no dejó de necesitar amor, cuidado, validación y ternura.
Solo aprendió a quedarse en silencio mientras tú crecías.
Ser adulto no significa dejar de ser niño.
Significa, muchas veces, aprender a mirarte con más compasión.
A darte lo que antes no pudiste recibir.
A escucharte sin juzgarte.
A sostenerte cuando algo dentro de ti se rompe… aunque “no tenga sentido” para los demás.
Hoy, en el Día del Niño, no solo se trata de celebrar a los pequeños.
También es un recordatorio de volver a ti.
Pregúntate:
¿Cómo está mi niño interior?
¿Qué necesita hoy de mí?
¿Más juego, más descanso, más cariño, más libertad?
Quizá crecer no era dejar de ser niño…
Sino aprender a abrazarlo mejor. AQUI SIGO APRENDIENDO A CUIDARTE 💜