19/04/2022
Transhumanismo
El transhumanismo se puede entender como: “Una corriente filosófica, cultural y científica que busca dar el siguiente paso evolutivo a la especie humana”. Parte de la premisa de esta corriente es que los seres humanos son la única especie animal que no ha evolucionado como otras con el paso del tiempo. Por tanto, sitúa al ser humano como una especie animal “estancada” y encuentra como respuesta el desarrollo evolutivo a través de la ciencia y la tecnología.
El transhumanismo se desarrolla en tres grandes áreas:
La súper longevidad: vivir más y si es posible para siempre.
La súper inteligencia: procesar información y resolver cuestiones de manera muy ágil y productiva.
El súper bienestar: eliminar todo rastro de sufrimiento de la vida humana y la sobrevaloración de la comodidad y el placer.
Actualmente vemos que es común la búsqueda de la perfección en cada ámbito: tener cuerpos más perfectos, ser más bellos, sufrir menos y, en general, tener resultados de manera más rápida y práctica (en la salud, en lo estético, y en muchos otros ámbitos). Estas ideas forman parte de la cultura transhumanista y hoy están más presentes que nunca en nuestra sociedad, señaló la Dra. Peón.
La experta comentó que desear ser mejores y más hábiles es algo plenamente humano. Agregó que como personas somos seres perfectibles que podemos mejorar en distintas áreas de nuestra vida. El gran detalle es que el valor de la persona nunca dependerá de lo que pueda o no hacer, su valor está en sí misma y nada puede quitarle ese valor.
El transhumanismo puede comenzar a desviarse cuando pondera que alguien es más valioso por ser más perfecto, más sano o más inteligente, y más preocupante aún, cuando esto se da gracias a un factor externo (píldoras, sustancias, chips, operaciones, etc.). La corriente transhumanista es en su núcleo una corriente materialista, es decir, que ve al cuerpo como lo más importante del ser humano. Sin embargo, la Dra. Peón señala que si bien el cuerpo es importante, la persona es mucho más que un cuerpo que puede ser modificado o perfeccionado desde el exterior. El hombre puede mejorar su inteligencia, o su cuerpo mismo con el trabajo y la constancia, eso es lo propio de lo humano.