06/01/2026
Existe la creencia de que el año debe iniciar “bien”: con motivación elevada, metas definidas y alto nivel de energía. Sin embargo, desde la psicología clínica, el bienestar emocional no responde a cambios de calendario.
Los procesos psicológicos no se activan por fechas, sino por el trabajo consciente y sostenido sobre los procesos internos. La mente no se reinicia en enero y la regulación emocional no sigue cronogramas externos.
Exigir un inicio de año con alto rendimiento emocional puede favorecer la aparición de culpa, ansiedad y agotamiento psicológico. El cuidado de la salud mental implica respetar los propios ritmos, permitir el descanso sin autojuicio, establecer objetivos realistas y reconocer oportunamente la necesidad de apoyo profesional.
Que este 2026 no represente una fuente adicional de presión, sino una oportunidad para desarrollar una relación más consciente, compasiva y responsable con tu bienestar mental y emocional.