01/01/2026
Vamos por un año más.
Agradecidos…
no por lo fácil,
sino por lo vivido.
Por haber llegado hasta aquí,
por haber cumplido el objetivo más simple y más grande: seguir de pie.
Este año nos enseñó a despedir.
Algunos se adelantaron en el viaje —duele decirlo, pero duele más callarlo—
y su ausencia pesa…
pero también nos recuerda que la vida no se posterga.
Quienes seguimos aquí,
respirando, sintiendo, intentando,
tenemos una tarea clara:
dar lo mejor de nosotros en este 2026.
Sin procrastinar sueños.
Sin dejar para “mañana” lo que el alma pide hoy.
Buscando, por fin, nuestra mejor versión…
no la perfecta, la honesta.
Este 31 lloren si hace falta.
Coman sin culpa.
Bailen aunque duela un poco.
Brinden por lo que fue y por lo que no se dio.
Saquen esas p***s viejas del pecho
y despídanlas sin rencor.
Porque el 2026 llega distinto.
No promete caminos fáciles,
pero sí nuevas bendiciones,
más conciencia,
más amor propio
y la fuerza suficiente para no rendirse otra vez.
Gracias por llegar.
Gracias por resistir.
Gracias por sentir.
Feliz Año Nuevo, 2026.
Seguimos… con el corazón marcado,
pero todavía creyendo.
🖤🦁
[ ]