08/03/2026
Hoy 8 de marzo quiero reconocer algo que veo todos los días en mi trabajo.
Durante mucho tiempo, el cuerpo de la mujer ha sido algo que se juzga, se cuestiona o del que incluso se nos enseña a desconectarnos.
Por eso, para mí, la fisioterapia pélvica también es una forma de feminismo:
acompañar a una mujer a entender su cuerpo, confiar en él y recuperar su fuerza.
En etapas como el embarazo y el postparto, muchas mujeres sienten miedo, dudas o inseguridad sobre su cuerpo.
Acompañarlas, educar y brindarles herramientas para reconectar con él también es una forma de devolverles poder sobre su propio cuerpo.
Porque cuando una mujer entiende su cuerpo,
también recupera una parte de su poder.
💜 Entre mujeres también nos acompañamos, nos sostenemos y nos ayudamos a sanar.