01/01/2026
Finalizar el 2025 no es solo cerrar un calendario; es reconocer todo lo que cargaste, lo que soltaste y lo que aprendiste a sostener con más fuerza. Este año dejó marcas: algunas dolieron profundo, otras te recordaron de lo que eres capaz. Hubo pérdidas que te obligaron a despedirte de versiones tuyas que ya no podían seguir, y también hubo victorias —quizá silenciosas— que solo tú sabes lo mucho que costaron.
Si llegas hasta aquí cansado, sensible o distinto, es porque viviste. Porque enfrentaste miedos, tomaste decisiones difíciles y, aun con dudas, seguiste avanzando. Tal vez no todo salió como esperabas, pero incluso en lo que no fue, hubo crecimiento. Aprendiste a poner límites, a elegirte, a resistir… o a pedir ayuda. Eso también cuenta como triunfo.
El 2026 no empieza exigiéndote ser alguien nuevo, sino invitándote a ser más honesto contigo. A caminar con lo aprendido, con más compasión por tu historia y más respeto por tus procesos. Que el nuevo año te encuentre con menos prisa, con más claridad y con la certeza de que todo lo vivido —lo doloroso y lo hermoso— te trajo hasta aquí. Y eso, por sí solo, ya es un acto profundo de valentía.
-
-
-
-
-
-
-
̃o2026