30/11/2025
Cuando hablamos de las ‘aguas emocionales’ de los padres, hablamos del inconsciente que circula en forma de actos, silencios, repeticiones y deseos no dichos. Los niños no solo observan: respiran el clima afectivo en el que crecen. Por eso, revisar nuestras propias mareas internas —las heridas, las ansiedades, los duelos no elaborados— es también ofrecerles un mar donde puedan nadar sin cargar con nuestras tempestades.