30/12/2025
-Cuando se termina un año es importante cerrar ciclos- Quedarse en silencio y observar
La noche del silencio consciente
Una noche dedicada a no pedir nada, a no juzgar. Ni intentar mejorar nada solo observar, porque cuando no intentas corregir nada tu vida comienza a enseñarte.
El año no fue un error, ni siquiera en los momentos más duros, cada situación, cada ruptura, cada demora, cada herida fue una enseñanza; pero las enseñanzas no gritan, susurran y solo se escuchan cuando el Ego se calla y el alma se sienta a escuchar
1- No puedes sanar lo que sigues evitando; el año te ha repetido patrones y emociones, no por castigo sino para enfrentar esas verdades sin escapar. La vida insiste no para herir sino para enseñarte que ya estás listo. Lo que no se mira te gobierna; lo que se mira con conciencia te transforma
2- La prisa te desconecta de tu verdad, correr no te hace avanzar, te aleja de tu cuerpo, intuición y voz interior; las pausas y los retrasos no son errores o perdidas sino oportunidades para volver a respirar por dentro y escuchar tu verdad
3- No todo lo que perdiste fue un error, algunas perdidas de personas o versiones de ti mismo no fueron castigos sino cirugías silenciosas del alma que te despojaron de lo que ya no te sostenía permitiéndote caminar más ligero hacia lo que sí puede crecer contigo
4- Controlar es una forma de miedo, cuanto más intentas controlar más te tensas y más se cierra tu pecho, la vida no se abre cuando la empujas sino cuando confías lo suficiente para soltar permitiendo que las cosas se ordenen desde un lugar más sabio que tu miedo
5- Tu cuerpo habla cuando la mente calla, el cansancio la tensión y los síntomas no son sino mensajes de tu cuerpo que te defienden cuando tu mente te exige más de lo que tu alma puede sostener , escuchar tu cuerpo es una sabiduría antigua que te devuelve a ti
6- No todos pueden acompañarte al siguiente nivel, algunas relaciones se enfrían o se rompen porque tu consciencia se expande y ya no puedes sostener vínculos que nacieron de una versión más pequeña de ti, soltar es honestidad y honrar a un crecimiento aunque implique caminar solo un tramo
7- Tu valor no depende de cuánto haces, te agotaste intentando demostrar tu valía. Tu valía no nace de tu esfuerzo o del reconocimiento externo sino del simple hecho de estar vivo y presente, no necesitas producir más para merecer existir, tu dignidad se recuerda no se gana
8- El silencio también es una respuesta, momentos de vacío y quietud incomodan, no son ausencia de señales sino espacio de gestación donde lo verdadero puede susurrar, el silencio permite que la mente se rinda y la intuición tome el mando transformándote por dentro
9- Sentir profundamente no es una debilidad, permitirte sentir, llorar, temblar y dudar no es una caída o fragilidad sino un regreso a la verdad de un corazón que dejó de anestesiarse; la sensibilidad es un órgano de percepción que te hace más lúcido, humano y presente
10- Ya no eres quien eras, aunque aún no sepas quien está llegando a ser; sentirte entre dos mundos, el que ya no te contiene y el que aún ya no se revela es señal de transición y de que algo productivo se está reorganizando en ti, no es perderse es despertar