07/01/2026
Si creciste siendo quien cuida,
quien calma,
quien sostiene las emociones de todos,
es posible que en la adultez
te atraigan personas que solo saben tomar.
No porque lo elijas conscientemente,
sino porque ese patrón
se volvió familiar.
Aprendimos desde pequeños
a dar atención, presencia y contención,
y a sentir que el amor
se gana cuidando al otro.
Pero vivir así agota.
Y duele.
La verdad es simple y profunda:
no viniste a ser el cuidador emocional de todos.
Mereces un amor que se ofrece libremente,
no uno que tengas que sostener tú solo.
Romper el patrón comienza al verlo con honestidad.
Sanar es aprender a ponerte al centro
sin culpa,
sin miedo,
con respeto.
🌱
cuando empiezas a cuidarte,
la vida deja de ponerte
en el mismo lugar de siempre.
Si este mensaje toca algo en ti,
no estás solo.
Aquí podemos mirarlo con calma.
Nery Perdomo