29/09/2025
El prolapso del tercer párpado en perros
Conocido también como “ojo de cereza” (Cherry ), es una patología ocular bastante común, especialmente en razas predispuestas. Te lo explico de forma completa y ordenada: ATENTO.
Anatomía breve
El tercer párpado (membrana nictitante) es una estructura ubicada en la esquina interna del ojo que contiene una glándula lagrimal accesoria. Esta glándula produce hasta un 40-50% de la lágrima basal del perro.
¿Qué es el prolapso?
Ocurre cuando la glándula del tercer párpado se desplaza de su posición normal y se exterioriza hacia la superficie ocular, apareciendo como una masa rojiza, redondeada y visible en el ángulo interno del ojo.
Causas
Debilidad del tejido conjuntivo que sujeta la glándula.
Factores hereditarios/genéticos → razas predispuestas: Beagle, Bulldog Inglés, Cocker Spaniel, Lhasa Apso, Shih Tzu, Pug, entre otras.
Inflamación o irritación ocular crónica.
Traumatismos o aumento de presión en la zona.
Signos clínicos
Masa rojiza o rosada en el ángulo interno del ojo (como una cereza).
Lagrimeo excesivo (epífora).
Inflamación conjuntival.
Molestia ocular (el perro se rasca o frota el ojo).
Posible queratoconjuntivitis secundaria si no se trata.
Diagnóstico
Generalmente es clínico y visual.
El veterinario puede descartar otras masas (tumores, granulomas).
Tratamiento
No se recomienda extirpar la glándula porque aumenta el riesgo de desarrollar queratoconjuntivitis seca (ojo seco).
Tratamiento quirúrgico de elección: reposicionamiento de la glándula mediante técnicas como:
Técnica de bolsillo o "pocket technique" (Morgan): se crea un pliegue conjuntival para cubrir la glándula.( No te pierdas el próximo post que estaremos hablando a detalle de esta técnica)
Anclaje a la esclera o al periostio.
Medicación postoperatoria:
Colirios antibióticos y antiinflamatorios.
Collar isabelino para evitar rascado.
La recidiva puede ocurrir, especialmente en razas predispuestas.
Pronóstico
Generalmente favorable con cirugía adecuada.
Si no se trata, la glándula puede inflamarse de manera crónica, perder función y predisponer al ojo seco, que es mucho más grave y de difícil manejo.