28/01/2026
El sarampión es una enfermedad prevenible mediante vacunación
Yo también fui niño. El 30 de abril les compartiré una foto que demuestra sin lugar a dudas la veracidad de mi aseveración.
En aquellos años, el doctor iba a la casa. Era una práctica común. Ciudades tranquilas, no había delincuencia, había poco tráfico y se vivía en paz.
Llegaba el doctor, un señor muy amable, y nos revisaba a los cinco.
Llevaba paletitas y me dejaba jugar con su estetoscopio, a pesar de las negativas de mi madre.
Recuerdo algo especial. Cuando nos revisaba la garganta y la boca, ponía el abatelenguas en la comisura de los labios y separaba la mejilla de los molares, para dirigir la luz a la cara interior del cachete.
Lo hacía siempre.
¿Qué buscaba?
Las manchas de koplik.
Son las que ves en la imagen. Como unos granitos de sal sobre una base eritematosa (roja).
Son patognomónicas del sarampión. A continuación explico lo que significa la palabreja dominguera:
“Un signo o hallazgo clínico que es exclusivo de una enfermedad.
Si está presente, confirma el diagnóstico por sí solo”.
Eso buscaba el buen doctor.
En mi práctica clínica, excepto los primeros años, yo no he necesitado buscar el koplik.
¿Para qué?
No había sarampión. Estaba prácticamente erradicado y no se presenta en ninguna otra enfermedad.
Pero lo recuerdo bien, porque lo vi de estudiante, de interno y en mi servicio social. Después, nunca más…
Ahora lo ando buscando en todo niño con o sin fiebre.
Espero no verlo, pero estoy seguro de que sabré reconocerlo.
Lo dejo en la imagen, fue la más clara que hallé. Puede confundirse con otras cosas, así que no te chifles haciendo diagnósticos. Es chamba del médico.
Si cuando llegues a mi consulta ves que reviso por dentro los cachetes del bodoque, ya sabes por qué.