20/02/2026
Hoy mi hija me contó con curiosidad que en la escuela algunos niños jugaron “Baby Blue” y “Red Mama”. Investigué un poco y son de esos juegos de “invocación” similares a lo que en otros tiempos fue Bloody Mary, "juegos" de sugestión, que mezclan curiosidad, miedo y pertenecía
En la infancia parece inofensivo repetir frases frente al espejo, asustarse un poco, sentir adrenalina porque pase algo sobrenatural. Pero eso no aporta nada positivo, en algunos niños más sensibles puede generar ansiedad y miedo innecesario.
Cómo psicóloga sé que son fenómenos de sugestión, presión grupal y curiosidad natural.
Pero también se que es importante enseñarles a reconocer lo que hacen por diversión, a lo que hacen solo por pertenecer.
Hoy es un juego que genera miedo.
Mañana puede ser una acción que comprometa sus valores.
Desde la fe, también es importante recordarles que no debemos invocar nada para divertirnos, que nuestra alma es lo más sagrado que debemos cuidar.
Y para quienes no lo miran desde lo espiritual, la base es la misma, el sentimiento de pertenencia no vale más que nuestra paz.
Estemos atentos y abiertos a una conversación sin juicios que nos de la oportunidad de un diálogo enriquecedor.